Historia‎ > ‎

Orígenes y Sedes

    "En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas, y un solo Dios verdadero, que vive y reina sin principio ni fin, y de la Bienaventurada y gloriosa siempre Virgen María, sin culpa ni mancha del pecado original, Madre del Divino Pastor, Señora y Abogada nuestra con el glorioso Señor San José, dignísimo esposo suyo, a quién ponemos por intercesor en todos nuestros hechos, rogándole nos ayude para servicio y gloria de Dios. Amén".

    Convento de la Merced

     "La Hermandad y Cofradía de Nu
estro Padre Jesús Caído y Ntra. Sra. Y Madre de los Dolores, establecida en la Iglesia del Convento de Padres Mercedarios Descalzos de la villa de Osuna, promete entregarse en Esclavitud al servicio de Dios y de la Iglesia, nuestra Madre, y con un sentido misionero, profundizar, extender y divulgar el conocimiento y consiguiente amor al Señor, en ese misterio de su desfallecimiento y Caída, y de la Virgen Santísima en su Soledad, Reina de toda Merced y que nos viene del cielo por sus benditas manos, y así aspirar a la perfección cristiana que nace de la virtud de la humildad, base de la Fe y del Amor, al que aspiramos con el cumplimiento de las presentes Reglas".

    Desde la fundación de nuestra Hermandad el 26 de febrero de 1705 hasta 1964, la iglesia de la Merced fue nuestra sede canónica, donde fue erigida y donde desarrolló su labor evangélica la mayor parte de su historia. Desde sus orígenes se encuentra ligada a la Orden de la Merced. En sus comienzos fue una hermandad eminentemente monástica donde los mercedarios descalzos tuvieron un papel capital tanto en su fundación como en su desarrollo.
    La iglesia de la Merced. El diseño arquitectónico y la dirección de las obras corrieron a cargo del arquitecto Antonio Rui
z Florindo, vecino de Fuentes de Andalucía, que estuvo establecido en Osuna durante la década de 1760 y 1770, como consta en los informes de las obras del convento ursaonense y del que la Orden poseía en Cartaya (Huelva).
    
    Santo Domingo
    
    La mañana del 12 de marzo de 1964, y a causa del hundimiento de la bóveda central de la iglesia de la Merced, Nuestros Sagrados Titulares fueron trasladados de urgencia hasta la iglesia de Santo Domingo, templo principal de la Parroquia de la Asunción, donde quedaron instalados y con ellos Nuestra Hermandad desde entonces. Pocas semanas después, Nuestra Cofradía haría su primera estación de penitencia el Jueves Santo desde Santo Domingo. Desde entonces nuestra corporación arraigó fuertemente en este templo participando muy activamente en la revitalización de la Parroquia.
    El día 8 de diciembre de 2017 se procedió al multitudinario y esperado traslado de vuelta a Santo Domingo de Nuestros Titulares y con ello Nuestra Hermandad, desde el convento mercedario de la Encarnación en una histórica y emotiva jornada. 

    San Agustín

    Desde diciembre de 2005 hasta el 3 de marzo de 2013 Nuestra Hermandad residió en la iglesia de San Agustín a causa de las tareas de restauración del templo de Santo Domingo. No obstante, desde entonces y hasta la vuelta a Santo Domingo, la procesión del Jueves Santo se efectuó desde la iglesia colegial de Nuestra Señora de la Asunción, lo que ha conllevado la celebración de diversos traslados en Vía Crucis de Nuestros Titulares entre ambos templos.

    Monasterio mercedario de la Encarnación
    
     El día 2 de marzo de 2013, una vez concluidos los cultos cuaresmales de la Hermandad, se aprobó en cabildo general extraordinario que Nuestras Imágenes residieran en el Convento mercedario de la Encarnación hasta la conclusión de las obras de Santo Domingo, dadas las estrechas relaciones establecidas por la Hermandad con la comunidad de hermanas mercedarias y la gran devoción de éstas hacia Nuestros Titulares. Ello conllevó que también nuestros cultos de Cuaresma cambiaran de ubicación, siendo el magnífico templo de la Colegiata el sitio de tales celebraciones.
    Desde entonces y hasta el día 8 de diciembre de 2017, día de la Inmaculada, Nuestra Hermandad estuvo residiendo en este templo mercedario, volviendo con ello a las raíces de nuestro carisma fundacional.
Comments