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La Fe se vive en la Iglesia. Reflexión semanal sobre el Año de la Fe

publicado a la‎(s)‎ 24 oct. 2012 5:25 por Secretario Jesús Caído   [ actualizado el 24 oct. 2012 9:27 ]

    Aquí estamos de nuevo, deseo empezar dando las gracias a los que de una u otra manera estáis haciendo de este blog algo  vuestro, a la vez que os pido que si tenéis alguna reflexión sobre la fe que queráis compartir la enviéis a mi correo adriansanabria@archisevilla.org. Me decían la semana pasada en una parroquia de Triana que utilizaban la reflexión semanal como temario para las catequesis de pos-confirmación, que desde el tema propuesto mantenían un diálogo, de ahí que he pensado que los temas de cada semana nos puedan servir para el diálogo y la reflexión.  Os dejo la reflexión de esta semana que seguramente puede ayudarnos a todos:

    Cuando rezamos el credo decimos: “ Creo en la iglesia…”, estoy convencido que en vuestra fe, al menos en la mía, ha jugado un papel muy importante la parroquia, la comunidad, el pertenecer a un grupo o hermandad, que os fue ayudando a descubrir la maravillosa presencia de Dios en vuestras vidas. La iglesia es sin duda la escuela de la fe. Iglesia  somos todos y depende de todos.

      Por desgracia hay muchos que dicen: “yo creo en Dios pero no creo en la Iglesia”, otros muchos  desean vivir la fe por libres, sin comunidad, hay quienes dicen que se puede prescindir de la iglesia para vivir el mensaje del reino; de ahí que, en esta tercera semana, os esta interesante reflexión de W. Kasper, dice así : “ Aun cuando la Iglesia no sea la meta del acto de fe,  sin embargo, ocupa un lugar importante en la confesión de fe. No se puede decir simplemente: Dios y Jesús, sí; Iglesia, no. La fe y la Iglesia están esencialmente unidas. Incluso desde una perspectiva puramente humana, nadie vive completamente solo. Como hombres, dependemos en muchos aspectos unos de otros. Esto no sólo es válido respecto de la  satisfacción de nuestras necesidades corporales básicas, de la  consecución de alimento y vestido, vivienda y trabajo para las necesidades cotidianas. También en nuestras convicciones morales y  religiosas nos nutrimos de lo que hemos recibido de nuestros padres y  maestros, de amigos y conocidos y, en general, de nuestro entorno.  Nuestro propio pensamiento necesita el lenguaje y con el lenguaje, por  lo demás, expresamos nuestras ideas. Pero el lenguaje lo recibimos de  la comunidad en la que crecemos y vivimos; con el lenguaje recibimos  los patrones decisivos de interpretación del mundo. El hombre, en  cuanto ser hablante, es un ser social. La iglesia es por tanto el mejor lugar para vivir la fe, para hablar de la fe, para compartir la fe, para testimoniar la fe. La iglesia es el espacio que Dios nos ha donado para vivir el inigualable don de la fe. Un cristiano debería dar gracias constantemente por la iglesia, por su parroquia, por su comunidad”.

 

Adrián Sanabria Mejido.

Fuente: www.archisevilla.org

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