Actualidad‎ > ‎

Tener Fe. Reflexión semanal sobre el Año de la Fe.

publicado a la‎(s)‎ 17 oct. 2012 2:29 por Secretario Jesús Caído

    Mis queridos amigos, el Año de la Fe ha comenzado, hemos emprendido un apasionante camino, un camino  que nos tendrá que llevar a profesar con alegría y firmeza la fe que poseemos y vivimos. En la reflexión que compartía con vosotros la primera semana os presentaba una bella meditación del beato Juan Pablo II que nos planteaba cuestiones interesantes.

    Para esta semana os traigo un hermosísimo artículo de José Luis Martín Descalzo de su libro “Razones para la Esperanza”.  Martín Descalzo decía que tener fe es conjugar continuamente once verbos, once verbos que la santísima Virgen María vivió con plenitud, once verbos que dan vitalidad al alma, once verbos que en muchas ocasiones omitimos de nuestras vidas, once verbos que han de calarnos y empaparnos, once verbos que deberíamos meditar,  rezar, reflexionar … esos verbos son aceptar, dar, creer, guiar, dirigir, levantarse, arriesgar, ver, confiar, buscar, andar. Os animo a leer tranquilamente esta bella reflexión, sería sugerente que al terminar de leerla os preguntarais cuáles de esos verbos os cuesta más vivir y cuáles se van consolidando poco a poco en vuestras vidas.

 Fijaos lo que nos decía Martín Descalzo:

 

* Tener fe es “ACEPTAR” lo que Dios permite en nuestra vida aunque no lo entendamos, aunque no nos guste. Si tuviéramos la capacidad de ver el fin desde el principio tal como Él lo ve, entonces podríamos saber por qué a veces conduce nuestra vida por sendas extrañas y contrarias a nuestra razón y a nuestros deseos.

* Tener fe es “DAR” cuando no tenemos, cuando nosotros mismos necesitamos. La fe siempre saca algo valioso de lo aparentemente inexistente; puede hacer que brille el tesoro de la generosidad en medio de la pobreza y el desamparo, llenando de gratitud tanto al que recibe, como al que da.

* Tener fe es “CREER” en lugar de recurrir a la duda, que es lo más fácil. Si la llama de la confianza se extingue, entonces ya no queda más remedio que entregarse al desánimo. Para muchos creer en nuestras bondades, posibilidades y talentos, tanto como en los de nuestros semejantes, es la energía que mueve la vida hacia grandes derroteros. Pero todavía hay una forma más elevada de creer. Saber que nuestra vida está en las manos de Dios y que Él es quien cuida de nosotros.

* Tener fe es “GUIAR, DIRIGIR” nuestra vida, pero no con la vista, sino con el corazón. La razón necesita muchas evidencias para arriesgarse, el corazón necesita sólo un rayo de esperanza. Las cosas más bellas y grandes que la vida nos regala no se pueden ver, ni siquiera palpar, sólo se pueden acariciar con el espíritu.

* Tener fe es “LEVANTARSE” cuando se ha caído. Los reveses y fracasos en cualquier área de la vida nos entristecen, pero es más triste quedarse lamentándose en el frío suelo de la autocompasión, atrapado por la frustración y la amargura.

* Tener fe es “ARRIESGAR” todo a cambio de un sueño, de un amor, de un ideal. Nada de lo que merece la pena en esta vida puede lograrse sin esa dosis de sacrificio que implica desprenderse de algo o de alguien, a fin de adquirir eso que mejore nuestro propio mundo y el de los demás.

* Tener fe es “VER” positivamente hacia adelante, no importa cuán incierto parezca el futuro o cuán doloroso el pasado. Quien tiene fe hace del hoy un fundamento del mañana y trata de vivirlo de tal manera que cuando sea parte de su pasado, pueda verlo como un grato recuerdo.

* Tener fe es “CONFIAR” pero confiar no sólo en las cosas y en las personas, sino en el Dios que obra, actúa y habla a través de las personas. Muchos confían en lo material, pero viven relaciones huecas con sus semejantes. Cierto que siempre habrá gente que lastime y traicione tu confianza, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso con aquel en quien confías dos veces.

* Tener fe es “BUSCAR” lo imposible: sonreír cuando tus días se encuentran nublados y tus ojos se han secado de tanto llorar. Tener fe es no dejar nunca de desnudar tus labios con una sonrisa, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes cuándo tu sonrisa puede dar luz y esperanza a la vida de alguien que se encuentre en peor situación que la tuya.

* Tener fe es “ANDAR” por los caminos de la vida de la misma forma en que lo hace un niño. Tomados de la mano de nuestro padre. Tener fe es dejar nuestros problemas en manos de DIOS y arrojarnos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación. Fe es descansar en Él para que nos cargue, en vez de cargar nosotros nuestra propia colección de problemas.

 

Adrián Sanabria Mejido

Fuente:www.archisevilla.org

Comments