Reglas

 IMPRECACIÓN Y PROMESA

 

    En nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas, y un solo Dios verdadero, que vive y reina sin principio ni fin, y de la Bienaventurada y gloriosa siempre Virgen María, sin culpa ni mancha del pecado original, Madre del Divino Pastor, Señora y Abogada nuestra con el glorioso Señor San José, dignísimo esposo suyo, a quién ponemos por intercesor en todos nuestros hechos, rogándole nos ayude para servicio y gloria de Dios. Amén.

 

    La Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Caído y Ntra. Sra. Y Madre de los Dolores, establecida en la Iglesia del Convento de Padres Mercenarios Descalzos de la villa de Osuna, promete entregarse en Esclavitud al servicio de Dios y de la Iglesia, nuestra Madre, y con un sentido misionero, profundizar, extender y divulgar el conocimiento y consiguiente amor al Señor, en ese misterio de su desfallecimiento y Caída, y de la Virgen Santísima en su Soledad, Reina de toda Merced y que nos viene del cielo por sus benditas manos, y así aspirar a la perfección cristiana que nace de la virtud de la humildad, base de la Fe y del Amor, al que aspiramos con el cumplimiento de las presentes Reglas.

 

CAPITULO  I.

 

NATURALEZA, DENOMINACIÓN Y SEDE DE LA HERMANDAD.

 

 

REGLA 1ª.    Esta Hermandad y Cofradía es una institución religiosa, constituida como comunidad eclesial, formada por fieles de uno y otro sexo, que aspiran y buscan su perfección cristiana con las enseñanzas del Evangelio y con las prácticas religiosas, principalmente promoviendo el culto público y solemne a sus Sagrados titulares. (Normas 1 y 2).

 

REGLA 2ª.    Por haberse fundado en el año del Señor de mil setecientos cinco, bajo la dirección espiritual y amparo de la Orden Mercedaria, Redentora de Cautivos, esta Hermandad se constituyó y continúa como Esclavitud; y así para sus hermanos Hermandad, Cofradía y Esclavitud son términos sinónimos y válidos en conjunto, como cada uno de ellos separadamente.

 

REGLA 3ª.    La Hermandad y Cofradía ostentará, como un incentivo más de su piedad, ese sentido de Esclavitud y sometimiento en todo a la voluntad de Dios, cuya protección poderosa experimentamos de continuo y será consiguientemente la humildad su virtud más patente y manifiesta, que impulse junto con el amor la fervorosa devoción y ardiente celo de los hermanos cofrades y esclavos.

 

REGLA 4ª.    Esta esclavitud tomará sus nombres de sus Sagrados Titulares que son: Nuestro Divino Pastor Jesús Caído, o de la Caída que sufrió por desvanecimiento tras la flagelación y azotes en la casa de Caifás; Nuestra Señora de los Dolores, la que siguió muy de cerca al Señor en su Pasión, sin abandonarlo jamás, por la calle de la Amargura hasta el Calvario; María Santísima de la Merced Redentora de Cautivos, bajo cuyo manto nuestra Real Esclavitud vio la luz primera y recibió sus primitivos vínculos de amor y caridad; las Ánimas Benditas del Purgatorio, al haberse fusionado ambas Hermandades, y ser las Ánimas de devoción muy arraigada en nuestro pueblo, enriquecida con singulares gracias, y finalmente el Apóstol San Pedro, meditándolo en sus Negaciones y Lágrimas, en la casa del Pontífice, en ese misterio de la Pasión del Señor, que escogió nuestro fundador como constitutivo de la Fe y Piedad de los esclavos, sus hermanos. (Norma 4).

 

REGLA 5ª.    La Hermandad, como Cofradía que es, y así fue fundada, tendrá un marcado carácter penitencial, y será su mayor distintivo público en realizar fervorosamente su Estación de Penitencia en la Semana Santa, con sus Sagrados Titulares, como lo tiene de uso y costumbre, pero acrecentando más su sentido de predicación pública, de apostolado, y de misión, que enseñe humildemente, enardezca a los que nos contemplan y que justifique su denominación de Esclavitud.

 

REGLA 6ª.    Esta Hermandad y Esclavitud, en todos sus documentos, convocatorias de cultos, oficios y citaciones, ostentará los siguientes nombres y títulos:

 

    REAL HERMANDAD DE PENITENCIA Y HUMILDE ESCLAVITUD MERCEDARIA DE NUESTRO PADRE JESÚS CAÍDO, ÁNIMAS BENDITAS DEL PURGATORIO, Y COFRADÍA DE NAZARENOS DE LAS NEGACIONES Y LÁGRIMAS DEL SEÑOR SAN PEDRO Y NUESTRA SEÑORA Y MADRE DE LOS DOLORES. (Norma 4).

 

REGLA 7ª.    Aunque esta sea la denominación canónica, la Hermandad tiene la voluntad de mantener su tradicional denominación popular de Real Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Caído y Ntra. Sra. y Madre de los Dolores, de mucho arraigo en Osuna, y entre los cofrades y en general, pero que sólo lo mantiene sin valor oficial y nunca se empleará de este modo en documentos oficiales.

 

REGLA 6ª.    Esta Esclavitud fue fundada y canónicamente erigida en el convento de Ntra. Sra. de la Merced, de Mercedarios Descalzos Redentores de Cautivos de la Villa de Osuna. Al desaparecer el mencionado convento y no existiendo en la población su comunidad, quedó establecida canónicamente en la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, la cuál se encuentra actualmente ubicada en la Iglesia de Santo Domingo. (Norma 5).



CAPITULO II.


FINES DE LA ESCLAVITUD.


 

REGLA 9ª.    El fin principal de nuestra Humilde Esclavitud es ante todo el buscar la gloria de Dios y aunar los esfuerzos de sus esclavos, procurando llevar una vida más perfecta, que les permita promover el culto interno, externo, público y privado, a Ntro. Divino Pastor Jesús Caído, nuestra fervorosa devoción a las Ánimas Benditas del Purgatorio, y el mayor honor y gloria con nuestro amor filiar a la Virgen María, Ntra. Madre en sus fecundos Dolores, que son para nosotros fuentes de sus Mercedes. (Norma &).

 

REGLA 10ª.   Es también fin general de la Hermandad el profundizar en la Fe, en la convivencia cristiana con los hermanos, en la meditación del mensaje evangélico que encierra la Palabra de Dios, y el afán de esta Esclavitud por formar un grupo eclesial, modélico en el apostolado, piedad y caridad, transformando así el orden temporal. (Norma 7).

 

REGLA 11ª.   Es fin esencial de la Hermandad la integración en profundidad de sus esclavos en la Iglesia Local de Osuna y más concretamente en la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, colaborando con las demás comunidades en la evangelización y en la asistencia social, siempre en servicio a la Iglesia como esclavos, con Fe adulta, esperanza renovadora y caridad evangélica. (Norma 6).

 

REGLA 12ª.   Esta Esclavitud se propone también como finalidad el obedecer en todo a la Jerarquía Eclesiástica y a sus Vicarios, sometiéndose al Código de Derecho Canónico, a las prescripciones del Sínodo Diocesano Hispalense y a los Decretos y Normas emanadas del Arzobispado de Sevilla y mostrando humildemente su sometimiento a la Pastoral conjunta de la Iglesia. (Norma 8).

 

REGLA 13ª.   Promoverá entre todos sus hermanos el espíritu penitencial, participando directamente en la Estación de Penitencia, como acto fundamental de culto externo de esta Humilde Esclavitud, expresando con ello su dolor interno por los propios pecados y los de todos los hombres, pero con la alegría de una satisfacción condigna.


 

CAPITULO III.

 

LEMA DE LA ESCLAVITUD

 

 

REGLA 14ª.   El lema de la Hermandad por su carácter de Esclavitud desde su fundación, y de servicio y de entrega al Divino Pastor podría ser cualquiera de las sentencias evangélicas con las que el fundador alentó a aquellos primeros esclavos de la Cofradía, tomándolo del Evangelio.

 

         Así, en las originarias Reglas los exhorta con aquellas frases del Señor, a sus discípulos recogidas por San Mateo en el Cap. XI, vers. 28: “Venite ad me ommes, qui laborales et oneratis et  ego reficiam vos”. (“Venid a mi todos los que estáis trabajando y cargados, que yo os aliviaré”); o aquella otra también del Señor en San Mateo Cap. XI, vers. 29: “Siscite a me, quia mistissum et humilis corde”. (“Aprended de mí, porque soy manso y humilde de corazón”).

 

         Pero estimamos que estas Reglas actuales, a los tres siglos de marcha y peregrinación por el mundo y dada la situación de la Iglesia, reclama de nosotros los esclavos, una mayor entrega generosa, que se cifre en el amor, y así aceptar como lema y punto de reflexión de los hermanos, este del Apóstol San Pablo en su carta a los romanos (VIII-15):

    “NON ACCIPIETIS SPIRITUM SERVITUTIS IN TIMORE, SED AMORE”, que quiere significar:

    “NO HABÉIS RECIBIDO EL ESPÍRITU DE ESCLAVITUD EN EL TEMOR, SINO EN EL AMOR”.

 

         En estas palabras del lema se concreta cuál debe ser el actual espíritu de nuestra Esclavitud, no en el temor, sino en el amor que siembra en nuestras almas el favor y la libertad de hijos de Dios por adopción. Esta Esclavitud, basada precisamente en la libertad, es la que nos da derecho a llamar Padre a Nuestro Jesús Caído, cuando más patente aparece su debilidad y flaqueza tras las duras pruebas de la flagelación.

 

         El lema hace referencia a los judíos. Para el pueblo judío-hebreo, su espíritu de servidumbre y esclavitud estaba revestido del temor; en cambio el espíritu de los cristianos, ya redimidos, está cimentado en el amor como toda obra de Cristo. El cristiano es hijo de Dios y le sirve por amor. El temor era el carácter que informaba la ley antigua, la del Dios del Sinaí; y el amor es el espíritu de la Ley Nueva que nos trajo Cristo. Por eso comenta San Agustín el texto de San Pablo con estas reflexiones: “aunque el temor de las penas eternas es bueno, útil y recomendado por el mismo Jesucristo, esto no obstante, si el hombre se abstiene del pecado, por solo el temor del castigo, sin ningún amor de justicia, no tiene aún el espíritu de la Ley Nueva”. Nuestra Esclavitud es por Amor.

 

         Por esta razón, considerando así a nuestra Esclavitud, cumpliremos lo que nos dice la Divina Sabiduría en el Libro de los Proverbios, y que también recogía con espíritu ascético nuestro fundador en las primeras “Constituciones”: “Los que os ocupéis en servirme, no pecaréis y los que os dedicáis a mi culto, gloria y veneración conseguiréis la vida eterna”.

 

REGLA 15ª.   Este lema tanto en latín como en español, o en ambas versiones, podría un día, que así lo acordase la Hermandad figurar en el estandarte, o bien bordeando el escudo, o en alguna insignia especial que se creara, a tal fin, y con la que llevada en la procesión de Semana Santa, nuestra Esclavitud pregonaba y manifestaba su más firma cualidad en el amor.


 

CAPITULO IV.

 

ESCUDO Y MEDALLA.

 

 

REGLA 16ª.   El escudo será el distintivo común de la Hermandad y sobre los estandartes o insignias, están manifestando su pertenencia y vinculación a ella.

 

El escudo de la Esclavitud y Cofradía presenta los siguientes elementos en su composición:

 

1. Se ofrece prendido por la corona Real que ocupa la parte superior.

2. El cuerpo principal lo constituye una especie de dosel o manto extendido, de forma irregular pero simétrica y que desciende de la corona real formando en su parte superior una especie de cuello, que se abre después, y por la parte inferior va orlado de las palmas del martirio o de la victoria, por ambos lados.

3. En la parte del cuello, formado de los pliegues recogidos, y bajo la corona real, ya citada, presenta unas letras de palos secos, J.C., que quieren significar Jesús Caído. Entre ambas letras aparece, en pequeño, una calavera, que significa nuestro destino terrenal de esclavos, y, finalmente, esta calavera va coronada con una cruz pequeña de brazos iguales, que era la cruz potenzada, de este modo como era la cruz de los hebreos, utilizada en la parte superior de los escudos mercedarios.

4. Finalmente, en la parte central del dosel o manto real, preside el escudo de la Merced, cortado en dos partes: la parte superior con la cruz potenzada, y en la parte inferior con las barras de Aragón, tan vinculada a la Orden mercedaria y a Jaime I, a San Raimundo de Peñaflor y a San Pedro Nolasco.

 

REGLA  17ª.  Este escudo es de uso obligatorio en el hábito nazareno, sobre el lado izquierdo de la capa. Lo usará nuestra Hermandad y cofradía en sus insignias más representativas, así como en el membrete de sus oficios y documentos propios, y en el sello en tinta que lo autentique oficialmente.

 

REGLA 18ª.   También el escudo figurará en las medallas de los hermanos, de uso obligatorio en todos los actos corporativos y de cultos, llevándola pendiente del cuello, sostenida por un cordón azul, símbolo de la esclavitud.

 

REGLA 19ª.   La medalla presenta en el anverso el rostro de nuestro amantísimo titular Jesús Caído, y bordeado de la inscripción “JESUS CAÍDO Y ANIMAS”. En el reverso, campeará el escudo de la Merced, significativo de nuestra Esclavitud, y en su parte inferior la inscripción “OSUNA”.


 

CAPITULO V.

 

DE LAS REGLAS Y SUS RENOVACIONES.

 

 

REGLA 20ª.   Las Reglas y Ordenanzas de nuestra Esclavitud, debidamente aprobadas por los diferentes organismos que se determinarán después, serán consideradas como la Ley propia de la Hermandad, y podrán ser revisadas en su contenido y renovadas, según las necesidades de la misma, o por la exigencia de los tiempos. (Norma 10).

 

REGLA 21ª.   Estas Reglas o sus posibles modificaciones, deberán ser aprobadas en Cabildos oficiales, y posteriormente sometidas al conocimiento y aprobación del Cabildo General de la Hermandad, y gozarán de aprobación y validez definitiva cuando así lo sancione la Autoridad Eclesiástica; y entrará en vigor en la fecha del Decreto de aprobación del Arzobispado. (Norma 19).

 

REGLA 22ª.   Las Reglas de nuestra Esclavitud, no podrán modificarse ni en todo ni en parte, sin permiso de la Autoridad Eclesiástica, y después del acuerdo del Cabildo General, por mayoría absoluta de votos, discutida la modificación previamente en el Cabildo de oficiales. Pero siempre precisa de la aprobación de la correspondiente Autoridad Eclesiástica. (Norma 18).

 

REGLA 23ª.   Cuando la modificación provenga de las disposiciones de la Iglesia, la Hermandad hará fijar en el libro de las Reglas un apéndice con ellas, dando cuenta en el primer Cabildo General que se celebre.

 

REGLA 24ª.   La Hermandad, cuando lo considere necesario, podrá redactar un Reglamento de Régimen interior, en el que se detalle normas más particulares y concretas. Este reglamento precisa de la aprobación del Cabildo General.


 

CAPITULO VI.

 

VIDA ECLESIAL DE LA HERMANDAD.

 

 

REGLA 25ª.   Esta Hermandad y Esclavitud de Jesús Caído, Pastor divino, quiere reconocerse humildemente y que se le reconozca integrada en la comunidad eclesial de la ciudad de Osuna, y dentro de la Iglesia de Sevilla, por medio de sus relaciones con la Iglesia Universal.

 

REGLA 26ª.Se considera en comunión con las demás Hermandades de Osuna, integrada en la Junta o Consejo de Hermandades y Cofradías, y recogida por la Autoridad del Prelado y sus Vicarios y a través de ellos, con el Papa, Vicario de Cristo en la tierra. (Norma 11).

 

REGLA 27ª.   Esta Hermandad se considera también comunidad eclesial por la integración de su vida y actividades en la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, donde se halla canónicamente erigida, aunque actualmente tanto la Parroquia como la Hermandad está ubicada en la Iglesia de Santo Domingo de Osuna.

 

Colaborará en las tareas apostólicas de la Parroquia y al esplendor del culto, sometiéndose a la autoridad del Párroco y coadjutores y por medio de ellos a la Iglesia Diocesana Local. (Norma 13).

 

REGLA 28ª.   Todas estas vivencias eclesiásticas se centrarán en la presencia de un Sacerdote director Espiritual, que en todo momento hará presente a Cristo Divino Pastor de nuestra Esclavitud, y de quién recibimos el impulso espiritual.


 

CAPITULO VII.

 

HUMILDAD, POBREZA, SENCILLEZ EVANGÉLICA

 

 

REGLA 29ª.   La primera cualidad que han de tener los términos de nuestra Esclavitud es la Humildad, la Humildad es la manifestación de la esclavitud. Sin Humildad es imposible la esclavitud como tampoco se comprende la Hermandad y  Cofradía.

 

REGLA 30ª.   En el título de nuestra Cofradía, siempre va por delante el Esclavitud el calificativo de Humilde, como una condición necesaria. Ya nuestro fundador, en las primeras constituciones, decía: “cualquiera que hubiese de entrar en esta humilde Esclavitud, ha de llegar primero al Padre Comendador... y con humildad y rendimiento proponerle su buen deseo de servir a Nuestro Divino Pastor y honrarse con el título de Esclavo”. En estas pocas palabras, aparece dos veces la humildad.

 

REGLA 31ª.   La humildad, de la cuál fue modelo Nuestro Jesús Caído Divino Pastor, que tanto se admiraba de este oficio humilde, debe ser distintiva de la vida de los hermanos. Ya nuestro fundador en las primitivas Reglas, nos expone como programa las palabras del Señor en San Mateo: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”.

 

REGLA 32ª.   La Hermandad tiene que ser un modelo de seguimiento de Cristo, y de pretender informar en nosotros sus virtudes, por eso tenemos que participar en la pobreza de Cristo, siendo rico, se quiso hacer pobre por amor, para que seamos ricos con su pobreza (Ad corinth VII,9).

REGLA 33ª.   Nuestra Esclavitud debe de identificarse con las pobres, a los que Cristo llamó “dichosos y bienaventurados”.

 

La Hermandad hará de la pobreza su virtud colectiva con expresión de la caridad, y en el poco apego a los bienes temporales, velando por las necesidades de la Iglesia, y evitando toda apariencia de lujo. (Sin. Hisp. 153).

 

REGLA 34ª.   La pobreza no debe confundirse con la miseria y la mezquindad. A Dios y a su culto todo se debe. Pero nuestra Esclavitud debe evitar la vana ostentación de riqueza, que mal se compagina con la humildad.

 

REGLA 35ª.   Nuestra Hermandad no estará plenamente integrada en la comunidad Eclesial, sino brilla por la sencillez evangélica, y por la defensa de la doctrina social de la Iglesia, combatiendo las injusticias y las desigualdades sociales. Colaborará en todas las campañas parroquiales. (Norma 13)

 

REGLA 36ª.   Nuestra Esclavitud debe ver en la Virgen Madre nuestra y Madre de la Iglesia, el modelo de humildad, pobreza y sencillez evangélica. No encontró posada, sino leves pajas para recostar a su Hijo; y vivió pobre y humilde en Nazareth, en la mayor sencillez, atenta tan sólo a la voluntad Divina y gloria de Dios.


 

CAPITULO VIII.

 

DE LOS HERMANOS ESCLAVOS.

 

 

REGLA 37ª.   Esta Esclavitud por su sentido apostólico y de comunidad eclesial, cuidará mucho de los requisitos necesarios de los que han de ser hermanos. Podrán ser hermanos de ella, cualquier bautizado, hombre o mujer, que no esté legítimamente impedido por el derecho, y de acuerdo con su voluntad bautismal, estar incorporado a Cristo, formando parte como miembro de esta comunidad de Fé y de Amor que es nuestra Esclavitud. (Norma 20).

 

REGLA 38ª.   Los que deseen ingresar en nuestra Esclavitud serán católicos prácticos de buena vida, fama y costumbre, y cumplidores de sus deberes religiosos, y ansiosos de perfección viviendo en humildad y esclavitud en la comunidad, por la Fé y la Palabra, y haciendo de su vida apostolado.

 

REGLA 39ª.   En esta esclavitud, todos los hombres, mujeres y niños, son iguales en dignidad, y puede gozar de todos los derechos y obligaciones prescritas en las presentes Reglas.

 

REGLA 40ª.   No podrán figurar como Esclavos los que hayan dado sus nombres a sectas, condenadas por la Iglesia, y sean estimados como pecadores públicos; pero el sentido de humildad y de apostolado de nuestra Hermandad, tendrá siempre para aquellos una actitud de apertura y de ayuda para que se incorporen a los caminos de Dios, y a la convivencia cristiana, si es posible.

 

REGLA 41ª.   En nuestras antiguas Reglas, sólo podrán ingresar como hermanos, un número análogo, al que Cristo formó, como primera comunidad eligiendo para sí los doce apóstoles, y setenta y dos discípulos y veintiséis más como coadjutores. Los primeros tenía como misión dar a Dios perfectas alabanzas y a nuestro Divino Pastor, y los últimos para llevar sobre sus hombros las piadosas imágenes de Semana Santa.

 

Lo mantenemos en las actuales, para que nuestros hermanos tengan conciencia de a lo que están llamados; para ser apóstoles, y pasear por el mundo su gloria.

 

El número será indeterminado, pudiendo ser admitidos cuantos lo soliciten, siempre que reúnan las condiciones señaladas. (Regla 38).

 

REGLA 42ª.   Los solicitantes mayores de catorce años, se procurarán un periodo de formación, no sólo en las verdades fundamentales de la Religión, sino además en las características propias de nuestra Esclavitud, contenidas en los Capítulos VI y VII de las presentes Reglas, par que su opción sea libre y responsable, (Sin. Hisp., 151) y un camino de perfección.

 

REGLA 43ª.   Los niños podrán inscribirse una vez bautizados. La solicitud será firmada por sus padres o padrinos, como responsables de su formación cristiana. Nuestra Esclavitud la proporcionará formación y catequesis. A llegar a los catorce años, jurarán las Reglas en un acto solemne, tras recibir la confirmación. Leerán la fórmula de la Protestación de Fé, y adquirirán así la plenitud de derechos. (Sin. Hisp., 137).


 

CAPITULO IX.

 

ADMISIÓN E INGRESO

 

 

REGLA 44ª.   Para ingresar en nuestra Hermandad habrá de solicitar el interesado del Hermano Mayor, libremente en el impreso que le facilitará la Secretaría (Anexo num. 1). Además de la firma del solicitante, deberá ir avalada, por las de dos hermanos, ya recibidos canónicamente en nuestra Esclavitud.

 

REGLA 45ª.   Las solicitudes serán presentadas por el Secretario al Cabildo de Oficiales, y cuando el informe de la Junta sea favorable, decretará la admisión, si procede, y se le comunicará al interesado fijándole fecha para su recepción canónica. Efectuada esta, su nombre será inscrito en el Libro de Hermanos con todos los derechos y obligaciones.

 

REGLA 46ª.   Si transcurrido tres meses, el solicitante no recibe notificación alguna de la Hermandad, se entenderá que su solicitud ha sido desestimada.

 

REGLA 47ª.   Recepción canónica. El derecho del hermano se adquiere plenamente con la recepción canónica. La recepción canónica la hará el Secretario, en presencia del Director Espiritual, si es posible, y firmando como testigos el Hermano Mayor y otro miembro de la Junta. Se recomienda que este acto se efectúe en un acto comunitario, o de especial significación, como después de los cultos solemnes. Se efectuará antes de los Santos Evangelios y las Reglas de la Hermandad, haciendo el nuevo hermano, de rodillas humildemente Protestación de Fé y la promesa de cumplir las Reglas y acuerdos de las Juntas de la Hermandad. (Anexo num. 2).

 

REGLA 48ª.   En este acto el nuevo hermano recibirá la medalla de la Esclavitud, que será bendecida e impuesta, y se le entregará, si es posible, un ejemplar de las Reglas y del Reglamento Interno, si lo tiene.


 

CAPITULO X.

 

DERECHOS DE LOS HERMANOS

 

 

REGLA 49ª.   Todos los hermanos que hayan cumplido catorce años y han sido recibidos, tienen derecho de asistencia con voz y voto a todos los Cabildos salvo a los que se expresa en la regla 54, sobre la calidad de electores, para lo que se precisa dieciocho años.

 

REGLA 50ª.   Tiene asimismo derecho a que se les convoque a los Cabildos con la antelación necesaria y a tomar parte en las deliberaciones, solicitando la palabra y usándola con mesura, humildad y caridad cristiana, cuando le sea concedida por la presidencia.

 

REGLA 51ª.   También le asiste el derecho al uso de insignias, cordón y medalla de la Esclavitud mercedaria, sobre todo en los actos de cultos solemnes, y el disfrute y utilización de los locales de la Hermandad, de acuerdo con las disposiciones de la Junta de Gobierno.

 

REGLA 52ª.   Acudir al Hermano Mayor en asuntos graves o de necesidad de la Hermandad, quien podrá citar a Cabildo o resolverá con su criterio. Pero si el asunto sólo puede ser resuelto por el Cabildo General lo pedirá por escrito documental al Hermano Mayor. Este escrito deberá llevar la firma de al menos veinticinco hermanos, que estén en plenitud de sus derechos.

 

REGLA 53ª.   Tiene derecho a llevar luz o insignias en las Sagradas Procesiones y a ocupar en ellas el sitio que le corresponda por antigüedad, para los que deberán obtener la papeleta de sitio, y al uso del hábito o túnica de nazareno en Semana Santa, el Jueves Santo.

 

REGLA 54ª.   Al cumplir los dieciocho años, los hermanos que, con su domicilio en Osuna, o sus ocupaciones laborales en la misma, podrán ser elegidos para desempeñar cargos en la Junta de gobierno. También desde ese momento tienen derecho a elegir a los miembros de la Junta de Gobierno, que reúnan las condiciones necesarias. (Norma 26).

 

REGLA 55ª.   Todos los hermanos tienen derecho a que, a su fallecimiento, la Hermandad aplique como sufragio la Santa Misa, y al disfrute de los beneficios especiales e indulgencias que posee nuestra Esclavitud, para siempre. También al uso del panteón de la Hermandad, de acuerdo con las normas y costumbres. Los Hermanos se preocuparán en tener hábitos propios, y dejar establecido su deseo de ser amortajado con las prendas de las que tuvo tanta estimación en vida y que lo identificaba como esclavo de tan Divino Pastor Cristo Jesús Caído.


 

CAPITULO XI.

 

DEBERES DE LOS HERMANOS

 

 

REGLA 56ª.   El primer deber de los hermanos, es dar testimonio de la sencillez y humildad cristianas, propias del que se considera esclavo de tantas misericordias como ha recibido de su Divino Pastor, y a reflejarlos en su vida espiritual cumpliendo las Reglas y las disposiciones de la Hermandad, para que entre todos brille la unidad y la solidaridad sobrenatural en el ejercicio de la caridad. (Norma 20).

 

REGLA57ª.    Tienen la obligación de participar responsablemente en los distintos campos de la Hermandad: formativo, apostólico, misional, litúrgico, de acuerdo con sus facultades y la necesidad del Hermandad, de modo que sirva para la edificación del cuerpo místico de Cristo, que es la Iglesia.

 

REGLA 58ª.   Para llevar cumplidamente el deber anterior, deberá adquirir una formación cristiana especial, para servir a la Iglesia Parroquial y a nuestra Esclavitud, en las necesidades de los cultos, o en el ejercicio de las virtudes.

 

REGLA 59ª,   Tienen obligación de asistir a todos los actos religiosos y de culto que prescriben las presentes Reglas, y a aquellos otros extraordinarios que acordara la Junta de Gobierno o los Cabildos, debiendo en todos ellos ostentar la medalla e insignias de la Hermandad.

 

REGLA 60ª.   Deberán asistir a los Cabildos Generales, e ilustrar con sus opiniones y consejos los asuntos que se traten, para que los acuerdos se tomen según el criterio de la mayoría.

 

REGLA 61ª.   Sufragar las cuotas que fija la Hermandad de modo obligatorio o los que cada uno quiera imponerse voluntariamente, contribuir al sostenimiento de las obras asistenciales de la Hermandad, así como a la Diputación de Caridad y a las obras para las que sea requerido por la Junta o Cabildo General, aunque no pertenezca a la Junta. (Norma 30)

 

REGLA 62ª.   Si un hermano conociera del estado de pobreza de alguno de nuestros hermanos, viene obligado en conocimiento y en conciencia de comunicarlo al Hermano Mayor, quien a su vez lo trasladará a diputación de Caridad, y en caso de no poder ser atendido por esta, se obligará a estudiar el caso en Junta de Gobierno para su solución.

 

REGLA 63ª.   Ofrecer sufragios a los hermanos difuntos y asistir a los que la Hermandad organice por sus hermanos y bienhechores.

 

REGLA 64ª.   La caridad es la esencia de la Hermandad y no sólo de la diputación respectiva. Todos los hermanos practicarán con la prudencia necesaria y la corrección fraterna, para que todos lleguen a ser buenos esclavos; y atenderán al que sufra necesidad espiritual, conjugando la caridad con la justicia, la humildad con la prudencia, salvando siempre la fama del corregido, o acudiendo al Director Espiritual, si es materia grave.

 

REGLA 65ª.   Hermano mayor. El título de Hermano Mayor, sólo podrá concederse por acuerdo del Cabildo General a los que, siendo hermano de número, se hayan distinguido por su especial dedicación a la Hermandad. El acuerdo deberá tomarse tanto en el Cabildo de Oficiales, como en el Cabildo General por mayoría absoluta. (Norma 21 Canon 307).


 

CAPITULO XII.

 

DE LOS BIENHECHORES DE LA HERMANDAD.

 

 

REGLA 66ª.   Son aquellas personas que, sin ser hermanos de nuestra Esclavitud, contribuyen con su influencia, consejos o limosnas importantes a fomentar el culto a nuestros Sagrados titulares, a las reformas, y en general, al engrandecimiento material y espiritual de la Hermandad,

 

REGLA 67ª.   Estarán siempre presentes en la gratitud y afecto de los hermanos que ofrecerán por ellos oraciones en todos los actos corporativos, y sobre todo al terminar los Cabildos.

 

REGLA 68ª.   La secretaría de la Hermandad llevará un libro especial que figuren nombres, apellidos y domicilio de los bienhechores de la Hermandad, y una breve reseña de los favores que han dispensado a nuestra Hermandad.

 

REGLA 69ª.   Serán invitados a todos los actos solemnes y de culto que se celebren en la Hermandad, y cuando asistan,  que los hermanos le den lugar de honor, reservándose para ellos el lugar más humilde, cual corresponde a un esclavo que debe ceder en todo y no dar paso a la vanidad. La Hermandad agradecida, aplicará por ellos sufragios, al mismo tiempo que a los hermanos .(Regla 63)


 

CAPITULO XIII.

 

DE LAS BAJAS Y SEPARACIÓN DE HERMANOS

 

 

REGLA 70ª.   Todas aquellas cualidades necesarias para ser recibidos en nuestra Hermandad, influyen al faltar, en la pérdida de los derechos adquiridos y producen la baja del hermano.

 

REGLA 71ª.   Causarán baja voluntaria quien  manifieste este deseo por escrito dirigido al Hermano Mayor o a la Junta de Gobierno.

 

REGLA 72ª.   Causarán baja forzosa, por fallecimiento. Tan pronto se tenga conocimiento del óbito, se le aplicará los sufragios y todos le acompañarán a su última morada, ofreciendo oraciones.

 

REGLA73ª.    Causará baja el hermano que obstaculice la buena marcha de la Hermandad o deje incumplidos obstinadamente acuerdos de la misma. La Hermandad le deberá expedientar previo en que se oiga al interesado para su descargo. Si la falta fuera de índole moral, deberá intervenir necesariamente el director Espiritual. Sin embargo, al hermano expedientado siempre le asiste el derecho de recurso al Vicario, o Autoridades Eclesiásticas. (Canon 316. Norma 22). Además antes de ser decretada por la Hermandad la separación del hermano, se deberá obtener el visto bueno del Vicario.

 

REGLA 74ª.   Perderá el carácter de hermano, el que deje de satisfacer la cuota durante un año, previo requerimiento de la Mayordomía, y si no se pone al corriente, ni justificase la demora. Si, posteriormente a su baja, el hermano, satisface las cuotas que dejó de abonar,  deberá ser readmitido, pero figurando como fecha de antigüedad la de la renovación.

 

REGLA 75ª.   No están comprendidos, en la regla anterior, los que por causa de pobreza o dificultades económicas transitoria, hayan pasado aviso a la Hermandad, de que no pueden pagar las cuotas, y entonces se consideran hermanos, a tenor de la regla 62.

 

REGLA 76ª.   La separación del Hermano Mayor, sólo podrá ser concretada por la Autoridad Eclesiástica, oído previamente al propio Hermano Mayor y la Junta de Gobierno. (Canon 318, 2). El Director Espiritual sólo puede ser separado por el Vicario General o autoridad que lo nombró. (Canon 172 a 175). Los demás miembros de la Junta de gobierno, pueden ser separados, oyendo previamente al Hermano Mayor, al propio interesado y a la Junta de Gobierno, (Norma 31), por la Autoridad Eclesiástica competente, la separación de sus cargos.


 

CAPITULO XIV.

 

FALTAS Y SANCIONES

 

 

REGLA 77ª.   La Hermandad puede establecer sanciones por faltas cometidas por los hermanos. Estas faltas pueden ser leves y graves, así como también las sanciones, que respondan a aquellas.

 

REGLA78ª.    El hermano que ejecute algún acto, observe alguna conducta que sea constitutiva de falta, será expedientado y se le sancionará de acuerdo con la cuantía y gravedad de la falta.

 

REGLA 79ª.   Las faltas pueden ser leves y graves:

 

1. Son faltas leves:

Las infracciones de las Reglas o de los acuerdos tomados en Cabildos Generales.

 

2. Son faltas graves:

Conducta pública contraria a la moral cristiana, el mal ejemplo público, la indisciplina en los actos corporativos, la infidelidad en el desempeño de los cargos de la Hermandad y la libre disposición de los fondos de la Hermandad con fines particulares y lucrativos.

 

REGLA 80ª.   Las faltas leves serán sancionadas con el apercibimiento; la corrección fraterna, o la suspensión de sus derechos de hermano, o de realizar la estación de penitencia en un año. Al uso de medalla y cordón de hermano un tiempo inferior a un año. Las faltas graves pueden ser sancionadas con la privación del ejercicio de un cargo; el uso de insignias durante cierto periodo de tiempo, la privación de vestir la túnica durante dos años; la separación total de la Hermandad o la inhabilitación indefinida para ocupar cargos en ella.

 

REGLA 81ª.   En cualquier caso las actuaciones constarán en algún documento del que se guarda secreto en el archivo por motivos de caridad, y para las faltas graves siempre se abrirá expediente en el que se oiga al interesado. El expediente se abrirá por acuerdo de la Junta de Gobierno y su ejecución será confiada a una comisión en la que figuren el Director Espiritual, el Hermano Mayor, el Teniente Hermano Mayor y el Secretario, quienes harán presidir sus actuaciones con el mejor espíritu evangélico y de caridad, ultimado el expediente, se elevará la propuesta de sanción a la Junta de Gobierno para que decida, menos en el caso de separación, que debe ser comunicado al Vicario General del Arzobispado. (Norma 22).

 

REGLA 82ª.   Si el hermano pidiera perdón por su falta y prometiera rectificar su conducta, deberá ser perdonado, teniendo en cuenta  el precepto del amor que va más allá de las leyes humanas.


 

CAPITULO XV.

 

DE LA VIDA DE LA HERMANDAD. ORGANOS DE GOBIERNO

 

 

REGLA 83ª.   La hermandad, puesto que goza de personalidad jurídica privada, tiene el derecho de gobernarse y administrarse a sí misma, y por consiguiente a señalar en sus Reglas los Órganos de Gobierno para su desenvolvimiento espiritual, material y en el orden de la disciplina. (Canon 116, 332 y 334 y Norma 23).

 

REGLA 84ª.   Los Órganos de gobierno son aquellos a cuyo cuidado está el régimen de la Hermandad. La Hermandad estará regida por los Cabildos Generales, constitutivos y por todos los hermanos, en los que reside la soberanía; por los Cabildos de Oficiales formados por los miembros de la Junta de Gobierno, todos los cuales, conformarán sus actuaciones a las prescripciones contenidas en las presentes Reglas. (Canon 324 y Norma 23).

 

 

DE LA JUNTA DE GOBIRNO

 

 

REGLA 85ª.   La Junta de Gobierno es rectora de la administración, gobierno y disciplina de la Hermandad. Sus miembros serán elegidos entre los que más se distingan por su autoridad, celo, aptitud religiosa, costumbres y amor a los Sagrados Titulares. (Norma 25).

 

REGLA 86ª.   La Junta de Gobierno velará por el exacto cumplimiento de lo que se ordena en las Reglas y en los acuerdos tomados en los Cabildos, administrará sus bienes, y tiene la obligación de hacer realidad los fines de la Hermandad.

 

REGLA 87ª.   La Junta de gobierno estará formada además del Director Espiritual, por los siguientes cargos:

 

1. Hermano Mayor.

2. Teniente Hermano Mayor.

3. Secretario.

4. Vice-secretario.

5. Tesorero.

6. Vice-tesorero.

7. Capiller.

8. Diputado de Caridad.

9. Diputado de Relaciones Públicas.

10.   Diputado de Relación Parroquial y Apostolado.

(Norma 25).

 

REGLA 88ª.   Los miembros de la Junta de Gobierno ocuparán los puestos de distinción y honor en los Cabildos y actos públicos y privados que se mencionan en estas Reglas y en el orden en que van expresados, que es lo que constituye el protocolo de la Hermandad.

 

REGLA 89ª.   Para desempeñar cargos en la Junta de gobierno se precisa que el hermano ostente por lo menos dos años de antigüedad al ser elegido.

 

REGLA 90ª.   El tiempo aproximado de mandato de los miembros de la Junta de Gobierno, será de cuatro años, pudiendo ser reelegidos para el mismo cargo por un nuevo mandato consecutivo, sólo una vez. (Norma 25).

 

REGLA 91ª.   Si en el periodo comprendido entre dos Cabildos de Elecciones, se produjeran vacantes en algún cargo de la Junta de Gobierno, el Hermano Mayor tiene la facultad para nombrar interinamente a un hermano que reúna las condiciones de elegible, (Regla 146), que lo desempeñará hasta la próxima elección, dando cuenta al Vicario General (Norma 47). Y, si la Junta de Gobierno por estas causas, quedara reducida a la mitad o más, se convocarán nuevas elecciones.

 

REGLA 92ª.   Para poder resolver asuntos urgentes se formará una Comisión llamada Mesa de la Hermandad, integrada por el Hermano Mayor, Secretario y Tesorero, quien también formará la Junta de Economía. (Norma 52).

 

REGLA 93ª.   Los cargos puramente administrativos, como son el de Secretario y Vice-secretario, Tesorero y vice-tesorero, no podrán nunca ostentar la presidencia de los Cabildos.

 

REGLA 94ª.   Junta Consultiva. Además de la Junta de Gobierno, la Hermandad podrá nombrar dos órganos importantes: LA JUNTA CONSULTIVA Y LA JUNTA AUXILIAR.

 

             La Junta consultiva estará formada por hermanos que hayan pertenecido o no a la Junta de gobierno y que pueden ser consultados sobre determinados asuntos, que precisen de su experiencia y consejo. Son designados por el Hermano Mayor, oído el parecer de la Junta, y podrán asistir a los Cabildos de Oficiales, si el Hermano Mayor lo considera necesario, y entonces tendrán voz, pero no voto. Esta Junta Consultiva no tendrá número fijo de miembros, y cesarán, al terminar su mandato la Junta de Gobierno que la designó.

 

REGLA 95ª.   Junta Auxiliar. Estará formada por aquellos hermanos que por su afecto a la Hermandad, anhelo de servicio y dedicación de prevea que un día pueden formar parte de la Junta de Gobierno en algún cargo. Serán nombrados por el Hermano Mayor a propuesta de los titulares de la Junta, que los consideren necesarios como auxiliares en sus cargos, de Secretario, Tesorero o de los diferentes cargos. No tendrá esta Junta número fijo y podrán asistir a las deliberaciones del Cabildo de Oficiales con voz pero sin voto, cuando lo crea necesario el Hermano Mayor y sean convocados. Cesarán al terminar su mandato la Junta de Gobierno que la designó.

 

REGLA 96ª.   Corresponde también a la Junta de gobierno:

 

1. Nombrar a las Camareras, Comisiones de Honor, de la Virgen y del Altar.

2. Hacer las propuestas de hermanos honorarios al Cabildo General. (Regla 65. Norma 21).

3. El Gobierno de la hacienda y patrimonio de la Hermandad, y administración de los donativos, velando para que siempre se cumpla la voluntad de los donantes. (Canon 1267,3).

4. Como persona jurídica, la Hermandad, por medio de su Junta de Gobierno, podrá adquirir, conservar, administrar y enajenar bienes temporales de acuerdo con las normas del Derecho Canónico. (Canon 1255)

5. Enviar a la Vicaría la memoria anual detallada de sus actividades, tanto de orden espiritual como de cultural, apostolado, social y de caridad, así como las cuotas de cargo y data aprobadas por el Cabildo General de cuentas, y el presupuesto del año siguiente. (Norma 53).

6. Al terminar el mandato, presentará a la nueva Junta de Gobierno, la Memoria anual, las cuentas del último ejercicio, y el Inventario de bienes.

 

 

DEL DIRECTOR ESPIRITUAL

 

 

EGLA 97ª.    La Hermandad puede escoger para sí un Director Espiritual entre los sacerdotes que ejercen legítimamente su ministerio en la diócesis. La Hermandad puede hacer la propuesta al Ilmo. Sr. Vicario General por medio de la Junta de Gobierno. Precisa la confirmación y nombramiento de la Autoridad Eclesiástica. Una vez nombrado, será el representante de la Autoridad Eclesiástica dentro de ella.

 

REGLA 98ª.   El oficio de Director Espiritual no tendrá una duración fija no determinada. Mientras este cargo permaneciera vacante, la misión del Director Espiritual corresponde al Párroco o al Rector de la Iglesia donde se encuentre establecida la Hermandad. (Norma 35).

 

REGLA 99ª.   Tendrá derecho de asistencia a todos los cabildos, con voz pero sin voto, y deberán ser oídos sus criterios y dar el visto bueno en todo lo referente a actos de cultos, proclamación de la palabra de Dios, formación cristiana de los hermanos, y obras de apostolado y caridad. (Norma 35).

 

         En el caso en que el Director Espiritual fuese hermano de la Hermandad, tendrá los mismos derechos, es decir, a voz y voto, que cualquier hermano de la misma.

 

REGLA 100ª.  El Director Espiritual, como representante de la Autoridad Eclesiástica es el primero en dignidad dentro de la Hermandad, por lo que ocupará el lugar principal en los Cabildos a los que tiene derecho de asistir. Desempeñará en la Hermandad los oficios que el Derecho Universal asigna al Capellán o Asistente eclesiástico. (Norma 33).

 

REGLA 101ª.  El Director Espiritual trabajará con los hermanos a imitación de Cristo Maestro, que no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida en redención de muchos. (Math. XX, 28). Reconocerá y promoverá la dignidad de los hermanos y la suya propia, y hará valer el papel, que debe desempeñar en la misión de la Iglesia, respetando la justa libertad. (O.P.9).

 

REGLA 102ª.  Esmerará la promoción espiritual de los miembros de la Junta de Gobierno, para que se formen cuidadosamente en las cosas divinas y humanas, de forma que puedan ser fermentos del mundo y robustecer e incrementar el Cuerpo Místico de Cristo. (O.P.9).

 

REGLA 103ª.  La Junta de Gobierno le proporcionará los medios necesarios para el cumplimiento de su misión, facilitándole la organización de los cursos de Evangelización y Apostolado y promocionando conferencias formativas para fortalecer la vida espiritual de los hermanos de nuestra Humilde Esclavitud.

 

REGLA 104ª.  La Hermandad consciente de que esta misión es preferente por la dedicación, le proporcionará una justa remuneración por el “obrero es digno del salario”, que dijo Cristo (Luc. X,2). Y “el Señor ha ordenado que los que anuncian el Evangelio vivan del Evangelio”, (I Ad. Corinth. IX, 12). Y el Canon 222, obliga a subvenir a las necesidades de la Iglesia.

 

REGLA 105ª.  Procurará que la Estación de Penitencia del Jueves Santo se realice con el mayor orden, piedad y compostura, exhortando a los hermanos convenientemente antes de la salida procesional.

 

 

DEL HERMANO MAYOR

 

 

REGLA 106ª.  El Hermano Mayor es el responsable ante Dios y la Iglesia de la vida de nuestra Hermandad y del funcionamiento espiritual de Nuestra Esclavitud. Es en ella la máxima autoridad y ostentará la alta representación ente toda clase de Autoridades eclesiásticas o civiles, procurará el buen gobierno de la misma, y deberá dar ejemplo a todos los hermanos en el cumplimiento de sus deberes morales y religiosos, y de amor en el fomento de l culto y en la devoción a los Sagrados Titulares (Norma28).

 

         Serán sus principales funciones:

 

1. Presidir todos los actos de la Hermandad, tanto religiosos como de gobierno, así como todos los Cabildos, excepto en aquellos a los que asiste el Director Espiritual o Párroco, por un carácter de honor. Pero aún en ellos, llevará la presidencia efectiva y dirigirá las discusiones.

2. Representar a la Hermandad ante toda clase de autoridades y con todo el poder que haya lugar en derecho, procediendo siempre de acuerdo con su Junta de gobierno. (Norma 24).

3. Velar por el exacto cumplimiento de las Reglas.

4. Convocar todos los Cabildos de la Hermandad, ordenándolo al Secretario, y redactando el Orden de Día.

5. Inspeccionar por sí todos los servicios de la Hermandad y el cumplimiento de los deberes de todos los miembros de la Junta.

6. Dirigir los Cabildos, procurando que estos se celebren dentro de la mayor claridad y orden. Tendrá voto de calidad en caso de empate.

7. Asistir a la revisión de bienes del Inventario, así como a la entrega al Secretario, Mayordomo y Capiller, de los enseres a su cargo.

8. Presidir la Junta de Economía y la Mesa de Hermandad. (Norma 52).

9. Realizar con la máxima caridad la corrección fraterna a los hermanos que hayan sido sancionados. (Norma 80).

10.   Autorizar con su VºBº todos los escritos y documentos certificados y actas, así como los resúmenes y balances de las cuentas; ; y dirigir a las Autoridades eclesiásticas los escritos necesarios, sobre todo aquellos en que se solicite a aprobación y confirmación de la Junta elegida.

11.   Nombrar a los miembros de la Juntas Consultiva y Auxiliar, oído el parecer de la Junta de Gobierno, y de los titulares de cada cargo que precisan auxiliares.

12.   Cubrir las vacantes que se produzcan en la Junta de Gobierno hasta que se celebre nueva elección.

 

 

DEL TENIENTE HERMANO MAYOR

 

 

REGLA 107ª.  Sustituirá al Hermano Mayor en sus ausencias, enfermedades o por cualquier otra causa, y gozará entonces de sus mismo derechos y deberes; en todo tiempo colaborará con él en las misiones que aquel le confíe, Formará con el Hermano Mayor en la presidencia de los cultos, Cabildos y procesiones, y en unión con el Director Espiritual.

 

         Entre otras misiones, el Hermano Mayor podría confiarle las relaciones con las demás hermandades parroquiales y con el consejo de Hermandades, y presidir en nombre del Hermano Mayor algunas comisiones o Diputaciones, como un diputado de cultura obligado a dar cuenta a la Junta de Gobierno.

 

 

DEL SECRETARIO

 

 

REGLA 108ª.  Forma parte de la mesa de la Hermandad junto al Hermano Mayor y al Tesorero, es el fedatario de la Hermandad, y sus cometidos y obligaciones son:

 

1. Tener bajo su custodia la correspondencia oficial y el archivo, así como los ficheros y el sello de la Hermandad, y todos los demás documentos, escritos, etc., que recibirá mediante inventario al tomar posesión.

2. Intervenir en todos los actos de gobierno de la Hermandad

3. Recibir a los nuevos hermanos, según la fórmula del anexo 2º.

4. Inscribir sus nombres en el LIBRO DE REGISTRO DE HERMANOS, con la fecha en que se verifique su recepción canónica, para poder certificar, en su día, la fecha de antigüedad y hacer figurar la fecha de se baja, cuando se produzca.

5. Llevar un Libro de Bienhechores. (Norma 68).

6. Llevar un Libro de Actas de los Cabildos Generales y otro de los Cabildos de Oficiales.

7. Despachar con su firma y el VºBº del Hermano Mayor todos los certificados y documentos que estén bajo su  gobierno o en el archivo.

8. Cuidar de modo esencial del LIBRO DE LAS REGLAS, que se conservará en el archivo, no consintiendo que se saque, sin causas muy justificadas, y para presidir los cultos solemnes y los Cabildos.

9. Citar a los Cabildos cuando se lo ordene el Hermano Mayor, indicando en la citación el Orden del día, que le haya expresado.

10.   Confeccionar el cargo de cuotas de hermanos anualmente que entregará al Tesorero mediante recibo.

11.   Redactar junto con el Tesorero la memoria anual, para ser leída y aprobada en el Cabildo General de Cuentas.

12. Leer la fórmula de la Protestación de Fe en la Función Principal de Institución.(Anexo 3)

13. Intervenir en la expedición de las papeletas de sitio en unión con el Tesorero, y en la lista de la Cofradía, para que cada uno ocupe el sitio que le corresponde por su cargo o antigüedad.

 

 

DEL VICESECRETARIO

 

 

REGLA 109ª.  Sustituirá al Secretario en todas sus funciones y gozará de sus derechos y obligaciones, en las ausencias o enfermedades. El Secretario podrá delegar en él determinadas misiones, tales como:

 

1. Confeccionar el cargo de cuotas de hermanos, o cuando se produzcan nuevos, por motivos de altas o modificaciones, etc.

2. Mantener al día el Libro Registro de Hermanos y el fichero, para lo que estará en contacto con el Tesorero, para conocer las bajas, cambios de domicilios, etc.

3. Llevar personalmente el Libro de Entradas y Salidas de correspondencia.

4. Poner direcciones y franquear la correspondencia que le entregue el Secretario, así como las citaciones para los Cabildos, convocatorias, etc., con destino a los hermanos.

 

 

DEL TESORERO

 

 

REGLA 110ª.  Junto con el Secretario y el Hermano Mayor forma como administrador la comisión Permanente o Mesa de la Hermandad, así como se integra igualmente en la Junta de Economía. Forma parte de todos los actos de Gobierno y administrativos. (Norma 52).

 

Corresponde a sus funciones:

 

1. Tomar a su cargo la administración y custodia de todos los bienes y enseres de la Hermandad. Es depositario de los fondos, distribuyéndolos en las atenciones del culto, conservación, caridad, etc., en la forma ordenada por la Junta de Gobierno.

2. Ordenar todos los pagos al Vice-tesorero mediante el correspondiente recibo con el VºBº del Hermano Mayor y llevar un libro de Cargo y Data.

3. Recaudar las cuotas, firmando con el Secretario los correspondientes recibos.

4. Anualmente, junto con el Vice-tesorero hará la Cuenta General y Balance, con la anticipación necesaria para ser presentadas a aprobación en Cabildo General de Cuentas, del primer domingo de Mayo, así como el presupuesto del nuevo ejercicio, previamente aprobados por la Junta de Gobierno. Las cuentas del ejercicio deberán corresponder al primero de Abril de cada año.

5. Al posesionarse del cargo, inspeccionará y comprobará el Inventario, junto con el Hermano Mayor, el Secretario, haciendo en el mismo las altas y variaciones que haya lugar.

6. Reglamentar, junto con el Capiller y contratar de acuerdo con la Junta de Gobierno los servicios de la Hermandad, en lo que respecta al personal auxiliar, carpintería, servidores de culto, bandas de música, organista, predicadores, y otro personal que fuere necesario para cultos de carácter extraordinarios.

7. Solicitar presupuestos y proyectos de nuevas obras, reformas o adquisiciones, aprobados por la Junta de Gobierno.

8. Depositar los fondos sujetos a su custodia en cuentas bancarias, abiertas a nombre de la Hermandad, siendo preciso para disponer de ellos, la firma del Hermano Mayor y la suya propia.

9. Junto con el Secretario intervenir en la expedición de las papeletas de sitio y cooperar en la organización de la salida procesional, distribución de insignias y presidencias.

10.   Las facultades que le confiera la ordenación económica.

 

 

 

 

 

 

 

DEL VICETESORERO

 

 

REGLA 111ª.  Junto con el Tesorero es responsable de la recta administración de los bienes de la Hermandad ante la Junta de gobierno. Le auxiliará en caso de ausencias y enfermedades, con todos sus derechos. En él depositará el Tesorero determinadas funciones, tales como su presencia en la expedición de papeletas de sitio, arqueo semanal de colectas y limosnas, apertura de cepillos, junto con el Tesorero y Secretario, firmando un recibo con las firmas, organización y administración de rifas, etc. Siempre con el consentimiento del Hermano Mayor y aprobación de la Junta de Gobierno.

 

 

DEL CAPILLER

 

 

REGLA 112ª.  Es el encargado de la dignidad y decoro del Altar de cultos de la Hermandad, de la preparación y montaje de los altares y cultos solemnes y del montaje de los pasos para la procesión de Semana Santa, así como de los besamanos del Señor y la Virgen.

 

         Sus misiones más importantes:

 

1. Tener a su cargo la cera del altar y cuantos ornamentos sagrados y objetos de cultos, posea la Hermandad y que le será entregado bajo inventario al tomar posesión.

2. La custodia y conservación de todo lo referente al culto, procurando siempre la limpieza y buena presentación de todo, se ocupará de la reparación de los enseres que lo precisen, previa notificación a la Junta de Gobierno.

3. Tendrá a su cargo todo el personal de servicio de la Hermandad; acólitos, tuniferarios, carpinteros, y otros oficios, que precise para el montaje de altares y pasos.

4. Llevará la dirección y organización de todos los cultos que se celebren, consignados en las presentes Reglas o acordado por la Junta de gobierno con carácter extraordinario.

5. Asesorará a la Hermandad en todos los actos de cultos que se celebren, siempre de acuerdo con el Director Espiritual y Párroco, invitará con el Hermano Mayor a los Predicadores, redactará las convocatorias y procurará las debidas licencias.

6. Organizar las procesiones, tanto en la Semana Santa como las procesiones claustrales del final de los Triudos.

7. Será responsable del cumplimiento de horarios e itinerarios, y de que la Cofradía en las calles brille por su piedad y orden y responda al sentido de predicación y de catequesis que cubre la procesión. Para cumplirlo propondrá, a la Junta, los celadores, diputados de tramos, etc., que estime necesarios. Dará cuenta a la Junta de Gobierno de las incidencias que hayan podido ocurrir en la procesión, para que sean tenidos en cuenta en el Cabildo General de Salida del año siguiente.

 

 

DE LA DIPUTACION DE CARIDAD

 

 

REGLA 113ª.  La Humildad y la Caridad deben ser las virtudes más sobresalientes de nuestra Esclavitud, que conseguirán que nuestra Hermandad constituya una verdadera comunidad de amor. Amor que ha de nacer del que todos los esclavos tengamos como participación del Amor de Cristo Sacramentado en la Eucaristía, que es Sacramento de Amor y Sacramento de unidad. Amor compartido en la Caída del divino Pastor, Jesús, tras las terribles afrentas de la flagelación, que sufrió voluntariamente por nuestro amor. Y amor compasivo con los Dolores de la Virgen, que compartiendo el propio amor de su hijo, nos engendró en el Calvario con amor de Madre. Ese amor y caridad se debe traducir en obras con los hermanos que practican la misma Fe y hacerse en la solidaridad sobrenatural con todos los hombres, unidos a Cristo por el distintivo del amor. Todos los que nos gloriamos en ser sus esclavos, deberán hacer suyas aquellas palabras de Cristo en San Juan (XIII, 35): “en eso conocerán todos que sois mis discípulos, porque os améis los unos a los otros como yo os he amado”.

 

         También ese amor tendrá dos vertientes: a Dios, a quien todo debemos, y al que honramos con la expresión del culto; y al prójimo, el hermano, sobre todo al humilde y necesitado en quien Cristo se encarna para que le remediemos en sus necesidades y en sus caídas, sólo así seremos verdaderos esclavos de Jesús Caído, por amor.

 

REGLA 114ª.  Para hacer realidad la vida de amor y caridad de nuestra Esclavitud hacia nuestros hermanos mercedarios, se crea la Diputación de Caridad, que quiere ser exponente de sus obras asistenciales, y a cuyo frente y formando parte de la Junta de Gobierno, se elegirá un Diputado de Caridad.

 

 

 

DEL DIPUTADO DE CARIDAD

 

 

REGLA 115ª.  Tendrá a su cargo el hacer vida y realidad que nuestra Esclavitud es una comunidad de amor. Para ello se constituirá la Diputación de Caridad, que estará integrada por varios hermanos, pertenecientes o no a la Junta de Gobierno, y  presidida por el Diputado de Caridad, que necesariamente deberá ser miembro de la Junta de Gobierno, y elegido en Cabildo General de Elecciones.

 

         Sus principales misiones son:

 

1. Formar su Diputación, en la que bajo su presidencia existan, un Secretario, un Tesorero y tres vocales, que serán los encargados de recoger las solicitudes, organizar las ayudas, recibir donativos y limosna, atender las demandas, etc. y sobre todo de administrar las cuotas de los hermanos y la ayuda oficial de la Hermandad, que no podrá ser menor del diez por ciento de las cuotas de cobranza de todos los meses. (Regla 96-1)

2. Buscar los fondos necesarios que permitan una acción conjunta y continua de acuerdo con los fines de nuestra Esclavitud. (Regla 11).

3. Dar cuenta mensualmente a la Junta de Gobierno del desenvolvimiento económico de la Diputación.

4. Celebrar reuniones periódicas, semanal o quincenalmente, con los hermanos que forman la Diputación para la resolución de los casos que se hayan presentados. En casos urgentes, consultando al Hermano Mayor, este podrá disponer que se atienda lo solicitado, pero queda obligado a dar su informe en la primera reunión.

5. Tendrá a su cargo las obras sociales y asistenciales de la Hermandad.

 

 

DEL DIPUTADO DE RELACIONES PARROQUIALES Y APOSTOLADO

 

 

REGLA 116ª.  EL Diputado de Relación Parroquial y Apostolado, estará en contacto continuo con la Parroquia y el Párroco, para que la Hermandad y Parroquia no sean cosas diversas, sino que formen un todo. Cuidará principalmente del cumplimiento de la Hermandad con la Parroquia, y será a la vez el portavoz del Párroco en la Junta de Gobierno, con el fin de lograr la cooperación de la Hermandad a la obra religiosa, misionera, asistencial y de cultos de la Parroquia, y con las otras Hermandades que puedan existir en la misma Parroquia o feligresía.

 

         Será de la obligación de este cargo:

 

1. La formación religiosa y apostólica de los hermanos y de los aspirantes a ingresar en nuestra Esclavitud, estará en relación directa con el Hermano Mayor y el Director Espiritual, quienes les facilitará los medios necesarios para su importante misión.

2. Será el valedor de la Fe en el seno de la Hermandad y promoverá entre los hermanos su participación en la acción evangelizadora de la Iglesia.

3. De modo singular profundizar en los fundamentos de la vida cristiana de los hermanos, en los problemas que precisen de orientación, sobre la enseñanza de la Iglesia, sobre matrimonios, sacramentos, educación de los hijos, vida familiar y las exigencias del apostolado seglar.

4. Será promotor dentro de la Hermandad de los programas generales de Pastoral organizados por la Diócesis, por los Consejos Locales o por la propia Parroquia. (Norma 8).

 

REGLA 117ª.  Dada la importancia y contenido de esta Diputación, a ella podrían unirse hermanos, sean o no de la Junta de Gobierno que sientan celo por la causa de Dios y de la expansión y profundidad de la Iglesia.

 

 

DEL DIPUTADO DE RELACIONES PÚBLICAS

 

 

REGLA 118ª.  Es el valedor de la verdadera imagen de la Hermandad, que debe proyectar al exterior como comunidad eclesial y es responsable del respeto y consideración que nuestra Hermandad merece como entidad religiosa

De acuerdo con estos criterios será su misión:

1. Organizar el protocolo de la Hermandad en todos sus cargos, así como el que debe regir en los actos públicos, ya sean religiosos o no, pero en el que se supone asistencia de autoridades y de representaciones de otras Hermandades, guardando siempre la presidencia y antigüedad.

2. Estará relacionado con la prensa local y con los diferentes medios de comunicación social, para comunicarle con la autorización de la Junta o por lo menos del Hermano Mayor las notas sobre los cultos, avisos para Cabildos, y demás actos culturales o sociales que organicen.

3. Se abstendrá, como todos los cargos de la Junta de Gobierno, de asistir a actos de marcado matiz políticos, a titulo o representatividad de la Hermandad.

4. Proponer a la Junta de Gobierno los nombres de aquellos hermanos que, a su juicio, merecen distinción de honor, como premio a su dedicación a la Hermandad, siempre previa consulta y notificación del Cabildo General, en votación secreta y mayoría absoluta.

5. Promoverá conferencias sobre cultura general y de modo especial sobre cultura religiosa y vida cofrade, y la celebración de actos profanos de divulgación de la historia de nuestra Hermandad, para favorecer la investigación y que la acción católica sea provechosa a muchos.

6. La juventud de la Hermandad, tendrá en él una dedicación especia, ya que a los jóvenes va vinculado el futuro de la misma y la calidad de los hermanos que la integran. Ahondará en sus necesidades relacionadas con la vida familiar y religiosa, y alimentará sus aficiones deportivas y humanas, organizando competiciones y torneos, no sólo deportivos, sino culturales.

7. Formará cada año el grupo de hermanos que se disponen a recibir la Confirmación y la Primera Comunión, ya que ambos acontecimientos no deben pasar desapercibidos para la comunidad eclesial que es la Hermandad.

 

 

DE LAS CAMARERAS DE LA VIRGEN Y DEL ALTAR

 

 

REGLA 119ª.  Serán designadas por el Cabildo General de la Hermandad a propuesta de la Junta de Gobierno y en reconocimiento a sus servicios, importante labor, en pro de la Hermandad, en la colaboración de flores y cuidado de ornamentos, y manteles del Altar. No pertenecen a la Junta de Gobierno, pero pueden ostentar la medalla de la Hermandad con cinta de plata. Sus relaciones con la Junta de Gobierno serán a través del Capiller, su nombramiento cesará el terminar su mandato la Junta que las eligió, pero podrán ser reelegidas.


 

CAPITULO XVI.

 

DE LOS CABILDOS

 

 

REGLA 120ª.  Otro de los órganos de Gobierno más importantes de la Hermandad, son los Cabildos que, como ya expresamos en la Regla 84 pueden ser de dos clases: Generales y de Oficiales, y ambos Ordinarios y Extraordinarios.

 

 

CABILDOS GENERALES ORDINARIOS

 

 

REGLA 121ª. Cabildo General, es la reunión de todos los hermanos con derecho a voz y voto, con la Junta de gobierno, constituido de órganos deliberantes y ejecutivo, que representa a toda la Hermandad, ofrece el verdadero signo de unidad en la caridad, y ostenta la plena soberanía, pero siempre sujeta a las Reglas, Ley de la Hermandad, (Norma 18), y a las disposiciones emanadas de la Autoridad Eclesiástica y de los organismos diocesanos, que tiene relación con las Hermandades y Cofradías. (Norma 23).

 

REGLA 122ª.  Por razón de la materia sobre la que deliberarán y por el tiempo que se han de celebrar pueden ser de dos clases: Ordinarios y Extraordinarios.

 

REGLA 123ª.  Son Cabildos Generales Ordinarios aquellos que deliberan sobre materia propia y se reúnen en un tiempo fijo, señalado por las Reglas.

 

REGLA 124ª.  Sólo cabrá en nuestra Hermandad tres Cabildos Generales Ordinarios: el llamado Cabildo General de Salida, que tiene lugar cada año en los primeros días de la cuaresma, como preparación para la procesión de Semana Santa, el Cabildo General Ordinario de Cuentas, también anual, y que se celebrará el primer domingo de Mayo, y el Cabildo General de Elecciones, que se celebrará cada cuatro años en un domingo de Octubre, libremente designado por las Junta de Gobierno.

 

REGLA 125ª.  Las convocatorias para los Cabildos Generales, las hará el Secretario con diez días de anticipación y por medio de oficio en que conste el Orden del Día y el lugar y hora de celebración, que serán aquellos que permitan mayor y más cómoda asistencia de hermanos.

 

REGLA 126ª.  Para que un Cabildo General pueda celebrarse en primera convocatoria, se requiere la asistencia como mínimo de cinco Oficiales de la Junta y veinte hermanos de números. En segunda convocatoria cualquiera que sea el número de hermanos asistentes.

 

REGLA 127ª.  Abierto el Cabildo, el Presidente invitará al Director Espiritual para que rece Padrenuestros, Avemarías y Glorias, para pedir la Divina Gracia para el acierto de lo que se haya de tratar. Si no asiste el Director Espiritual, hará las veces el Presidente.

 

REGLA 128ª.  El Hermano Mayor o Presidente dirigirá las discusiones, procurando que todos los asuntos se traten con ecuanimidad, quietud y sosiego y con el debido respeto y caridad, cediendo la palabra a quienes la soliciten, y por el orden que les correspondan. Y cuando los Oficiales sean discrepantes, se procederá a votar resolviendo la mayoría relativa. Si en la primera votación resultara empate decidirá el Presidente con su voto de calidad.

 

REGLA 129ª.  El Secretario levantará Acta de todo lo tratado y acordado en el Libro de Actas correspondiente, que serán dos; uno para las Actas de los Cabildos Generales, y otro para los Cabildos de Oficiales, las que serán leídas, para su aprobación si procede en el próximo Cabildo General Ordinario.

 

REGLA 130ª.  Al levantar la sesión, se rezará preces de acción de gracia y oraciones por las almas de los hermanos difuntos, y Ánimas Benditas, y por todos los bienhechores de la Hermandad.

 

 

DEL CABILDO DE SALIDA

 

 

REGLA 131ª.  Este Cabildo se celebrará anualmente como preparatorio para la Salida procesional en el Jueves Santo, y tendrá lugar en los primeros días de la Santa Cuaresma, cuando lo crea oportuno la Junta de Gobierno, y en día que no moleste a otras Hermandades por razones de cultos solemnes y en el día de la semana, que sea más fácil para la asistencia de los hermanos. En él se tomarán todas clases de providencias necesarias para que la procesión del Jueves Santo revista la mayor brillantez y sea exponente del fervor y humildad de nuestra Esclavitud.

 

REGLA 132ª.  Este Cabildo se llama así, no porque en él se acuerda o no la salida en estación de penitencia, ya que la salida es obligatoria y razón de ser de su carácter penitencial, sino para que todos los cofrades conozcan los problemas que supone la Cofradía en la calle, y se impregne del sentido apostólico, responsabilizándose en el buen comportamiento. En este Cabildo se leerán las incidencias ocurridas en el año anterior para tratar de mejorarlas. También, el Tesorero, propondrá las cuotas de Salida, el importe y fecha de obtener las papeletas de sitio, y hará un presupuesto de los gastos e ingresos previsibles. También se darán a conocer los horarios e itinerarios, y las posibles dificultades que pueda encontrar la Cofradía, para tratar de subsanarlas, si están de nuestra parte, o solicitarlo de los organismos correspondientes.

 

REGLA 133ª.  Este Cabildo General de Salida, queda facultado para suspender la salida cuando las circunstancias así lo aconsejen a propuesta de la Junta de Gobierno. Esas circunstancias pueden ser de orden público, económico o de cualquier otra índole. En caso de lluvia, la Junta está capacitada para anular su salida, y cuando hayan desaparecido, la Junta de Gobierno está facultada para ordenar la salida bajo su responsabilidad.

 

 

DEL CABILDO GENERAL ORDINARIO DE CUENTAS

 

 

REGLA 134ª.  Este Cabildo es anual, y en él la Hermandad presenta balance de ingresos y gastos y el presupuesto para el año siguiente por medio de la Junta de Gobierno.

 

REGLA 135ª.  Este Cabildo se celebrará el primer domingo de Mayo. El Hermano Mayor invitará al Secretario a que de lectura de las cuentas y balance del ejercicio anterior económico, cerrado el día 15 de Abril (Regla 110.4), así como a los correspondientes dictámenes e informes de los censores de cuentas. (Regla 164.2).

 

REGLA 136ª.  El Tesorero junto con el Vice-tesorero vendrán obligados a responder a cuantas preguntas y sugerencias se les haga por parte de los hermanos asistentes al Cabildo. Y cuando el Hermano Mayor considere suficientemente debatidos todos los asuntos económicos, preguntará al Cabildo, si procede o no a la aprobación de las cuentas.

 

REGLA 137ª.  Si las cuentas fueran aprobadas, el Presidente ordenará al Secretario que certifique al pie de la misma la aprobación con el VºBº del Hermano Mayor. Sin embargo, el Presidente, comunicará al Cabildo que quedarán depositadas en la Secretaría, junto con los comprobantes durante quince días a disposición del hermano que quiera examinarlas.

 

REGLA 138ª.  Las cuentas quedarán aprobadas so obtienen las cuatro quintas partes de los votos de los asistentes. Cuando no se obtenga este número de votos o fueran desaprobadas, el Presidente nombrará en el acto una comisión de cinco hermanos, no pertenecientes a la Junta para que las examinen minuciosamente en un plazo de siete días y emitan el informe que les merezca, suspendiéndose el Cabildo.

 

REGLA 139ª.  Recibido el informe, se citará de nuevo al Cabildo General de Cuentas y, leído el informe de la comisión, se acordará las resoluciones pertinentes, procediéndose, en su caso, a exigir las responsabilidades a que haya lugar.

 

REGLA 140ª.  Aprobadas las Cuentas y los Presupuestos por el Cabildo General, serán presentados al Vicario General del Arzobispado. (Norma 53 y Canon. 312.3).

 

 

 

 

 

 

DE LAS ELECCIONES

 

 

REGLA 141ª.  Electores: son electores todos los hermanos que han cumplido dieciocho años de edad en la fecha en que se celebren las elecciones. (Norma 49).

 

REGLA 142ª.  La Hermandad está obligada a presentar en la Vicaría General al convocar las elecciones, el censo electoral de los hermanos con derecho a votos, en el que se haga constar: nombre y apellidos del elector, domicilio, incluso para los residentes en Osuna, edad y fecha de inscripción en la Hermandad.

 

REGLA 143ª.  Tras el Cabildo de Oficiales, en que se acuerda la convocatoria de elecciones, se remitirá al Vicario General, además del censo un oficio dándole cuenta del día señalado para la elección y lugar y hora de la misma. (Norma 41), y para que el Vicario nombre un representante de su Autoridad Eclesiástica, que presidirá la Mesa Electoral. (Norma 42).

 

REGLA 144ª.  Remitido el censo electoral al Vicario General, una copia del mismo lo expondrá la Hermandad en sus dependencias, comunicándolo a todos los hermanos para que estos indiquen los posibles errores y omisiones que deberán comunicarse al Vicario General quince días antes de la elección para que quede fijo el número de censados. El hermano que no figure censado en el momento de la elección, no tiene derecho a voto.

 

REGLA 145ª.  Periodo electoral. Se abrirá por la Hermandad, dos meses de antelación a la fecha de celebración del Cabildo General de Elección, comunicándoselo a todos los hermanos con derecho a voto, y fijando el plazo de un mes para que los electores que se consideren a la vez elegibles, y quieran, puedan presentar en la Secretaría de la Hermandad y por escrito solicitud de candidato para un cargo en la Junta de Gobierno de los detallados en la Regla 87. El Secretario le proveerá de la certificación correspondiente.

 

REGLA 146ª.  Elegibles. Son elegibles todos los hermanos que han cumplido los dieciocho  años antes del día en que se celebren las elecciones, sean residentes en Osuna o en ella desempeñen sus trabajos habituales, gocen en la Hermandad de una antigüedad de, al menos, dos años, están en posesión de los requisitos y cualidades determinadas en la Regla 54, y sean capaces del ejercicio de la responsabilidad que la Iglesia pide en los momentos actuales para dirigentes seglares. (Norma 26 y 40, Sin. Hisp. 8).

 

REGLA 148ª.  No pondrá ser nombrado miembro de la Junta de Gobierno quien ejerza cargos de dirección en partidos políticos o de autoridad ejecutiva nacional, autonómica, provincial o municipal, en el terreno político.

 

REGLA 149ª.  Para desempeñar el cargo de HERMANO MAYOR, se requiere tener cumplido los treinta años y haber desempeñado algún cargo en la Junta de Gobierno, y poseer un probado sentido cristiano y eclesial, manifestado por su piedad y celo, ejemplar cariño y entrega a la Hermandad y por su devoción a los Sagrados Titulares.

 

REGLA 150ª.  Terminado el plazo de un mes para la presentación de candidatos (Regla 145), el Secretario presentará, en el plazo de una semana, la lista de los hermanos que han presentado sus candidaturas, solicitando su aprobación, y una vez aprobado, la Hermandad la hará pública, para que sobre ella se puedan formar las candidaturas el mes anterior a la celebración del Cabildo General de Elecciones.

 

 

DEL CABILDO GENERAL DE ELECIONES

 

 

REGLA 151ª.  EL Cabildo General de Elecciones es aquel en que la Hermandad se dispone a elegir nueva Junta de Gobierno para un mandato de cuatro años, Cabildo Ordinario, pero su celebración no es anual, sino cada cuatro años, o cuando concurran las causas señaladas en la Regla 91 y Norma 47.

 

REGLA 152ª.  El Cabildo de Elecciones se celebrará en el mes de Octubre, en domingo o cuando se considere mejor para la más fácil asistencia del hermano. Será convocado por el Secretario, y con la convocatoria se remitirá a cada elector, la lista de candidatos aprobados, y la candidatura que como orientadora presenta la Junta de Gobierno, y las demás candidaturas que se hayan presentado por los hermanos o grupo con tiempo suficiente, siempre que cumplan, sus candidatos, las condiciones requeridas y hayan sido aprobados. (Regla 150).

 

REGLA 153ª.  Todos los candidatos gozarán de las mismas prerrogativas y posibilidades que la presentada por la Junta de Gobierno como orientadora, y el Secretario tiene la obligación de facilitar a los candidatos el censo electoral.

 

REGLA 154ª.  La Mesa Electoral, estará formada por el representante de la Autoridad Eclesiástica, como Presidente y por dos miembros de la Hermandad, que no sean candidatos, actuando uno de ellos como secretario.

 

REGLA 155ª.Antes de la votación, el Presidente de la Mesa elegirá dos hermanos escrutadores entre los presentes que no pertenezcan a la Junta de Gobierno, ni sean candidatos, quienes ayudarán al Presidente en el escrutinio de los votos emitidos. Estos escrutadores confrontarán el número de votos con los que haya ejercitado el derecho de elector y si no existe igualdad la votación será nula. (Canon 173).

 

REGLA 156ª.  Para la validez de la elección en primera convocatoria se requiere la presencia de, al menos, un número de votantes no inferior al triple del número de cargos a elegir. Como la Junta de Gobierno  la forman diez cargos, se requiere al menos TREINTAVOTANTES.

 

REGLA 157ª.  Para la validez de la elección en segunda convocatoria, que se celebrará una hora después de la primera, se requiere la presencia al menos de un número de votantes no inferior al doble del número de cargos a elegir. Como la Junta de Gobierno  la forman diez cargos, se requiere al menos VEINTE VOTANTES.

 

REGLA 158ª.  Si cumplidas las disposiciones de las Reglas 156 y 157, la elección hubiera sido ineficaz, la Mesa Electoral enviará los resultados al Vicario General, al que corresponde entonces designar libremente la Junta de Gobierno.

 

REGLA 159ª.  Modo de elección. La Hermandad de los diversos modos de elegir a los miembros de su Junta de Gobierno, debe escoger como más conveniente a sus características, el de Cabildo Cerrado, que es aquel en que los votantes están presentes en el Cabildo General durante toda su celebración y el de Candidatura Abierta, que es aquella que es susceptible de poder cambiar los nombres y cargos, entre los candidatos que figuran en la lista aprobada. No se admite pues, el voto por correo ni por representación

 

REGLA 160ª.  Para que el voto sea válido y la elección eficaz, debe ser libre, secreto, absoluto y determinado. Nadie podrá votarse a sí mismo, ni votar al hermano que no figura en la lista de candidatos aprobada.

 

REGLA 161ª.  La elección de hará cargo por cargo, pudiéndose votar conjuntamente los cargos afines, como Hermano Mayor y Teniente Hermano Mayor, Secretario y Vice-secretario, Tesorero y Vice-tesorero, Los demás en votación individual al finalizar la votación de cada cargo en grupo, proclamándose al elegido.

 

REGLA 162ª.  Para la validez de la elección se requiere la mayoría absoluta de todos los presentes con derecho a voto. Tras dos escrutinios ineficaces, la tercera votación o elección se efectuará sólo entre los dos candidatos que hayan obtenido en la última, mayor número de votos y, si fueran más de dos, entre los dos más antiguos en la Hermandad. Si, a pesar de ello, persiste la paridad se considerará elegido al de mayor edad. (Canon 119). Finalizado el escrutinio, la Mesa Electoral proclamará a los que hayan sido elegidos por haber obtenido la mayoría absoluta, o el número de votos que exige el Canon 119.1.

 

REGLA 163ª.  El Secretario de la Mesa Electoral extenderá el Acta del Cabildo General de Elecciones, que el Secretario de la Hermandad, dentro de los ocho días siguientes, remitirá al Vicario General en certificación por duplicado, solicitando la confirmación de los elegidos a tenor del Canon 179.

 

REGLA 164ª.  Una vez confirmada por escrito la elección, los elegidos gozarán de sus cargos de pleno derecho y podrán tomar posesión de los mismos.

 

REGLA 165ª.  Durante el periodo que media desde el Cabildo General de Elecciones hasta el Cabildo de Toma de Posesión, los nuevos elegidos no podrán intervenir ni en el gobierno ni en la administración de la Hermandad, y los actos que se ejecuten en este sentido serán nulos. (Canon 179.4).

 

REGLA 166ª.  Mientras no se reciba la confirmación de la elección, y se celebre el Cabildo de Toma de Posesión, continuarán en sus cargos la Junta de Gobierno, que le corresponde cesar.

 

 

DE LOS CABILDOS GENERALES EXTRAORDINARIOS

 

 

REGLA 167ª.  Se celebrarán cuando exista una causa justa a criterio del Hermano Mayor, o así lo acordara la Junta de Gobierno en Cabildo de Oficiales o lo solicitarán al menos veinticinco hermanos que estén en plenitud de sus derechos, (Regla 52), por escrito, al Hermano Mayor, en se hagan constar los motivos de la petición.

 

REGLA 168ª.  Para que pueda celebrarse un Cabildo General Extraordinario será preciso:

 

1. Comunicación de la convocatoria al Vicario General, y en ella el Orden del Día que se va a tratar.

2. En caso de que el Cabildo se celebre a petición de los hermanos, deberán asistir al menos la mitad de los firmantes de la petición.

3. Que la convocatoria se haga para un día y hora que, a juicio de la Junta de Gobierno, permita la asistencia del mayor número de hermanos posible.

 

REGLA 169ª.  Los Cabildos Generales Extraordinarios quedan sujetos a la normativa, convocatorias y modo de celebrar que se hace constar para los Cabildos Generales Ordinarios. (Regla 121 a130).

 

 

DE LOS CABILDOS DE OFICIALES

 

 

REGLA 170ª.  Son aquellos a los que concurren los que forman la Junta de Gobierno, para la recta administración y régimen de la Hermandad. Son de dos clases: los Ordinarios, que sirven de preparación de los Cabildos Generales, y tiene nombres propios y fecha de celebración fijas, y los Extraordinarios, cuando lo considere necesario el Hermano Mayor, o la Junta de Gobierno, o lo requiera la importancia de asunto que se trate de resolver.

 

REGLA 171ª.  Serán convocados por el Secretario, cuando se lo ordene el Hermano Mayor, y en la convocatoria se expresará el Orden del día, que se haya indicado.

 

REGLA 172ª.  Para la buena marcha de los asuntos es aconsejable que la junta de Gobierno se reúna al menos una vez al mes, salvo los meses de verano, y siempre que una causa grave lo haga necesario

 

REGLA 173ª.  Los Cabildos de Oficiales están sometidos en su constitución y desarrollo a lo prescrito para los Cabildos Generales, pero no tiene que ser convocados con diez días de anticipación.

 

REGLA 174ª.  Los Cabildos Oficiales con motivación propia son los siguientes:

 

1. Cabildo de Salida. Preparatorio del Cabildo General de Salida, que se celebrará por lo menos cinco días antes de este, (Regla 131), y que tiene por objeto preparar lo necesario para la procesión de Semana Santa y la información que se ha de hacer al Cabildo General.

 

2. Cabildo de Censura de Cuentas. Este Cabildo se celebrará en la segunda quincena del mes de Abril, para aprobar las cuentas del Ejercicio Económico y el nombramiento de censores, que la revisan y emitan el informe que le merezca. También se aprobará por la Junta el presupuesto del año siguiente.

 

3. Cabildo de Escrutinio. Este Cabildo se celebrará en la segunda quincena del mes de Septiembre, cada cuatro años, como preparatorio del Cabildo General de Elecciones. En él, la Junta de Gobierno elaborará la candidatura orientativa, que se remitirá a todos los hermanos al convocarlos para el Cabildo General de Elecciones. Para formar esta candidatura orientativa, el Hermano Mayor, previo cambio de impresiones, ordenará que se repartan papeletas en blanco y se leerá la lista de candidatos aprobados para que cada uno escriba en su papeleta de votación los nombres y apellidos de los que, a su juicio y en conciencia, considera más apto para cada cargo. Los que obtuvieran mayor número de votos serán los propuestos para cada cargo en la candidatura orientativa. Las votaciones se harán separadamente para cargo o grupo de cargos afines.     En el caso que para un mismo cargo resultaran dos o más candidatos con igual número de votos, se repetirá la elección entre los empatados, y si persiste el empate decidirá el Hermano Mayor con su voto de calidad. Si el cargo que resultara con empate fuera el de Hermano Mayor, repetida la elección con igual resultado, será designado el de mayor antigüedad en la Hermandad.

 

4. Cabildo de Toma de Posesión. Este Cabildo se celebrará dentro de los diez días siguientes de haberse recibido de la Vicaría General el decreto de aprobación de las elecciones y confirmación de los nuevos elegidos para formar parte de la Junta de Gobierno (Norma 44). A este Cabildo serán convocados con la antelación necesaria por el Secretario todos los miembros de la Junta de Gobierno a la que corresponde cesar, y todos los que hayan sido elegidos y confirmados por la Autoridad Eclesiástica.                        Este Cabildo sólo tendrá un punto en el Orden del Día, de toma de posesión. Se leerá en primer lugar el Acta del Cabildo General de Oficiales de Escrutinio, último, para que esa Acta reciba la aprobación de los que estuvieron presentes en él, si es que procede. Después se leerá el Decreto de confirmación de la elección y en su virtud el Hermano Mayor saliente cede su puesto al nuevamente elegido, y así por orden todos los demás cargos, con lo que la nueva Junta se hace cargo del régimen y gobierno de la Hermandad con pleno derecho. También se entregarán los documentos y bienes de la Hermandad y sus inventarios, firmando todos a la entrega y su conformidad. El nuevo Secretario extenderá ya el Libro de Actas correspondiente la de este Cabildo. El que no tome posesión, se entenderá que renuncia a su cargo pero tampoco podrá formar en la Junta consultiva ni Auxiliar.


 

CAPITULO XVII.

 

DE LAS CELEBRACIONES RELIGIOSAS

 

 

REGLA 175ª.  Las celebraciones religiosas y los actos de cultos constituyen el fin principal de la Hermandad que encuentran su mejor expresión en la Liturgia Sagrada y en la participación interna y externa de los hermanos. Los cultos son el alimento espiritual de la piedad y el amor a los Sagrados Titulares.

 

REGLA 176ª.  La Liturgia es la costumbre a la cual atiende la autoridad de la Iglesia, y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza. Los hermanos, esclavos de nuestra Hermandad, deben reunirse para alabar a Dios, participar en el Sacrificio Eucarístico y comer la cena del Señor (Sin. Hisp. 54.1).

 

REGLA 177ª.  La Hermandad asume como exigencia básica la renovación constante de su espiritualidad que, con el apostolado, sea capaz de atraer a los hermanos y fieles a la participación plena, consciente y activa como exige la naturaleza de la propia Liturgia. (Sin. Hisp. 54.2).

 

REGLA 178ª.  La Liturgia exige la participación del pueblo de Dios, y el Capiller (Regla 112), procurará la formación litúrgica de los hermanos, para que estos actúen activamente en las celebraciones religiosas exteriorizando su Fe, (Regla 58) el cumplimiento de las Reglas, y del Canon 230, 3 y 4, como auxiliares conscientes del Culto. (Sin. Hisp. 59).

 

REGLA 179ª.  La hermandad aprovechará las celebraciones litúrgicas y los actos de cultos, ordinarios y solemnes como Triduos y Procesiones, para preparar a los hermanos en equipos, y para que todos participen en algún misterio, como lecturas, cantos, servicio de altar, y desechando todo respeto humano, de modo que las celebraciones religiosas y litúrgicas sea la cumbre de la vida eclesial de nuestra Esclavitud. (Sin. Hisp. 57).

 

 

DE LOS ACTOS DE CULTO

 

 

REGLA 180ª.  Todos los actos de culto serán de obligada asistencia de los hermanos, que cooperarán a su esplendor participando en ellos. El Santo Sacrificio de la Misa y la Sagrada Eucaristía, Sacramento de amor y unidad, será siempre el centro de todos los actos corporativos de culto, en los que se cifrará la acción evangelizadora y el servicio sincero a los demás, exigencia de la vida ordinaria de todo esclavo del Divino Pastor, Jesús Caído. (Sin. Hisp. 61, Canon 230).

 

 

CULTOS A NUESTRO PADRE JESÚS CAÍDO

 

 

REGLA 181ª.  El culto central de la Hermandad será en honor de Nuestro Padre Jesús Caído, de la Caída, imagen devotísima y que alecciona nuestra piedad con el emotivo misterio de tan terrible sufrimiento con que comenzaba su Pasión Redentora. El haber escogido este momento es una delicadeza de nuestro fundador, tal vez olvidada y por ello desconocida de las generaciones posteriores, que l presentan con la Cruz a cuesta, caminando por la calle de la Amargura hasta el Calvario, donde sufrió las tres caídas, que la sensibilidad cristiana nos dejó en las Estaciones del Vía Crucis.

REGLA 182ª.  La Hermandad reclama en aras de la verdad de su Esclavitud, que su bendita imagen representa la escena del escarnio, heridas y azotes que nuestro Divino Pastor sufrió tras el Prendimiento y fue llevado a casa del Sumo  Pontífice Caifás, y en la presencia del Apóstol Pedro que le niega tres veces, y lloró amargamente. Es el pasaje evangélico que recoge San Mateo en el cap. XXVI, 67; San Marcos en el cap. XIV, 55, San Lucas XXII, 63 y 64 y san Juan en XVIII, 13 y 14.

 

         Este fue el anhelo del fundador, que la Hermandad debe reivindicar, pues así lo exigen aquellas primitivas reglas de 1705, en que el fundador decía: “representando en ella (en la imagen del Señor) el tierno paso, que padeció Nuestro Amantísimo Jesús, cuando le dieron los inhumanos judíos más de cinco mil azotes, según dicen muchos contemporáneos, que con la mucha falta de sangre se desmayó y al desatarle los cordeles, con que estaba atado a la columna, cayó en el lado de ello”. Por consiguiente no es imagen del Señor con la cruz a cuestas, y bajo el peso de la cruz, y asolado, que cae a tierra por desfallecimiento; de aquí su nombre Jesús Caído o de la Caída, con que aparecen en las Reglas de 1705, vigentes hasta ahora.

 

REGLA 183ª.  En honor a Nuestro Padre Jesús Caído o de la Caída, se deberá celebrar un solemne Triduo, que comprende los siguientes actos: Ejercicio del Triduo, Santa Misa con Predicación de la Palabra de dios en el Evangelio, Coplas al Señor o salmo penitencial y oración final. Estos cultos tendrán lugar en Cuaresma, comenzando el jueves y terminando el sábado con procesión claustral, y en cualquier semana, de acuerdo con el Párroco, para que no coincida con otros cultos de Hermandades. Al domingo siguiente será la Función Principal de Instituto, con Santa Misa cantada con sermón. Al ofertorio, la Hermandad hará pública Protestación de Fe y el voto y juramento del cumplimiento de las Reglas, que leerá el Secretario en nombre de la Hermandad, presidida por el Estandarte, y l a Junta de Gobierno con las Insignias, siguiendo la fórmula que se inserta en el anexo 3 de estas reglas.

 

REGLA 184ª.  La Hermandad procurará solemnizar este día además con una convivencia de hermanos, lo más sencillo posible, donde reine el gozo, la alegría y el amor de las cosas de Dios.

 

 

CULTOS A LAS ÁNIMAS BENDITAS

 

 

REGLA 185ª.  El culto principal en sufragio de las ánimas Benditas del Purgatorio, cotitular de esta Esclavitud, consistirá en Santa Misa cantada en el mes de Noviembre, y en el día que determine el Capellán de acuerdo con el Párroco.

 

REGLA 186ª.  Todos los actos corporativos y de culto, así como los Cabildos, terminarán con breves sufragio por las almas de los hermanos bienhechores difuntos.

 

 

CULTOS A NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

 

 

REGLA 187ª.  Los cultos que la Hermandad dedica a la Santísima Virgen. Señora y Madre de los Dolores, consistirán en Santa Misa con sermón y Salve, que tendrá lugar el Domingo de la última semana de Mayo, y que terminará con Salve solemne y besamanos de la Santísima Virgen.

 

 

CULTOS A SAN PEDRO APOSTOL

 

 

REGLA 188ª.  En el día de su festividad litúrgica, 29 de Junio, o en el domingo siguiente, la Hermandad celebrará una Misa solemne, recordando en ella las negaciones y lágrimas de penitencia de Apóstol San Pedro.

 

 

LA CUARESMA

 

 

REGLA 189ª.  El tiempo litúrgico de la Santa Cuaresma deberá ser eminentemente formativo para todos los hermanos, pues en esa época se celebran los principales cultos, y se hace una preparación próxima para los que han de acompañar a nuestras imágenes Titulares en la Procesión de Semana Santa. Para ello en la semana anterior, la Hermandad procurará organizar Conferencias Cuaresmales, centradas en la piedad de Jesús Caído y en los Dolores amargo de la Santísima Virgen. El Director Espiritual propondrá a la Junta de Gobierno el lugar y fecha más conveniente para la preparación de la penitencia pública y el gozo pascual de la Resurrección. Los Oficios de Semana Santa, serán una preparación pastoral de la Hermandad y tiempo muy adecuado para la práctica de los Sacramentos de la Penitencia y Eucaristía.

 

 

 

 

 

 

 

PROCESIÓN DE PENITENCIA

 

 

REGLA 190ª.  La Procesión de Penitencia es el acto de culto externo más importante de l a Hermandad, que anualmente se realizará en Semana Santa,  en el día Jueves Santo, después de los oficios Sagrados de ese día, en que se expone al Señor en el Sacramento de la Eucaristía, expresión del amor de Jesucristo. Es el día del Amor Fraterno.

 

REGLA 191ª.  A última hora de la tarde del Jueves Santo saldrá la procesión compuesta de dos pasos. En el primero aparece Nuestro Padre Jesús Caído, o de la Caída, cargado con la Cruz de nuestros pecados. El Señor lleva túnica morada y sobre su cabeza las Tres Potencias. El paso va adornado de rojos claveles y morados lirios. Los hermanos deberán ir meditando el misterio que representa Nuestro Padre Jesús, en el primer desfallecimiento de su Pasión, por las ofensas e injurias de los hombres.

 

         En el segundo paso, va la Virgen, Nuestra Señora y Madre de los Dolores, bajo palio, con corona de plata, y adornado de claveles blancos y profusión de cera.

         Sus nazarenos irán meditando los Dolores de la Virgen, que  para nosotros se convierten en mercedes de las cuales la más importante es su maternidad divina, que la hace también Madre Nuestra, que nos engendró en el Calvario al pie de la Cruz.

 

         La hora de salida, itinerario y hora de entrada en el templo se hará de mutuo acuerdo con el Párroco, Director Espiritual, Capiller y el Hermano Mayor, antes del Cabildo General de Salida, para que pueda comunicarse a los hermanos nazarenos.

 

REGLA 192ª.  Los hermanos nazarenos deberán ir investidos con la túnica penitencial, igual para los que acompañen al Señor y Madre de los Dolores.

 

         La túnica estará compuesta de túnica blanca, cerrada con TREINTA  Y TRES botones, forrados en terciopelo azul, y ceñida a la cintura por un cíngulo o cordón azul y amarillo, color de la Esclavitud, llevando en la capa, a la altura del codo izquierdo, el escudo de la Hermandad (Regla 16). Sobre el pecho todos los hermanos llevarán la medalla (Regla 17). Usarán zapatos negros, y calcetín o media blanca y guantes blancos, quedando prohibido el uso de distintivos particulares, como alhajas, anillos, etc.

 

REGLA 193ª.  Al llegar los nazarenos, antes de recoger sus cirios o insignia, rezarán de rodillas un Credo al Señor y una Salve a Nuestra Señora, y al terminar la procesión antes de despedirse, la Hermandad hará unas breves preces de acción de gracias, que dirigirá el Hermano Mayor, Capiller o Director Espiritual.

 

REGLA 194ª.  Si por causa de lluvias, peligro inminente de ellas u otra fuerza mayor, la Junta de Gobierno, reunida entonces en Cabildo extraordinario, decidiera la suspensión de la Procesión, se celebrará en su lugar el piadoso Ejercicio del Vía Crucis o cualquier otro acto penitencial colectivo, dirigido por el Director Espiritual, Párroco o Capiller y con asistencia de todos los hermanos penitentes o costaleros.

 

         Si una vez ya iniciarse la Procesión se hubiese de interrumpir o modificar el itinerario, la decisión será tomada por el Hermano Mayor, el Secretario y el Capiller, dejando de ello constancia después en el Libro de Actas.

 

REGLA 195ª.  Los hermanos vienen obligados a obedecer a los celadores y diputados de tramos y a los encargados del orden y disciplina, así como a descubrir el rostro y entregar la papeleta de sitio cuando fuere requerido para ello.

 

REGLA 196ª.  La Hermandad no podrá realizar procesión pública alguna, que no esté señalada expresamente en estas Reglas, o cuente para ello con la debida licencia del Vicario General y la correspondiente de la autoridad civil. (Norma 49).

 

 

DE LOS HERMANOS COSTALEROS

 

 

REGLA 197ª.  Para pertenecer a la cuadrilla de hermanos costaleros, deberá solicitarlo,  el hermano, y para ello será necesario tener cumplido los DIECIOCHO AÑOS de edad y una antigüedad como mínimo de un año. Se pretende evitar que se inscriban como hermanos con el único propósito de sacar a los pasos y no por espíritu de piedad y amor a los Sagrados Titulares, o por deseo de penitencia más austero.

 

REGLA 198ª.  El hermano costalero, además de la devoción y piedad a las imágenes, le ofrecerá el obsequio estimable de una obediencia ciega a las órdenes del capataz, designado por la Junta de Gobierno.

 

         Por este carácter de costalero cofrade, debe velar cuanto le sea posible, por mantener el anonimato de su singular penitencia, escogido voluntariamente por él como el que lleva una cruz o un cirio, que éste cambia por el costal.

 

REGLA 199ª.  El hermano costalero, una vez aceptada su solicitud, se pondrá a las órdenes del capataz, y asistirá a los obligados ensayos o entrenamientos. Debe evitar todo alarde de fuerza, porque este es un modo escogido para su penitencia personal, lo que no tendrá valor espiritual si se hace  por puro exhibicionismo o demostración de fuerza. Huirá de toda vanidad y orgullo realizando su esfuerzo con la debida humildad y la abnegación propia de cofrade, procurando evitar todo encuentro con amigos y familiares, porque esto desdice de la compañía y seriedad de un acto de culto y fomenta la vanidad.

 

REGLA 200ª.  El hermano costalero que no mantenga en si el debido espíritu penitencial, falte gravemente a la disciplina, deje de presentarse a la procesión o a los entrenamientos sin causa justificada o con reiteración, dejará de pertenecer a la cuadrilla de hermanos costaleros, previo informe del capataz y última decisión de la Junta de Gobierno.

 

REGLA 201ª.  La Junta de Gobierno podrá exigir al hermano costalero, cuando así lo estime oportuno, una certificación médica o seguridad de aptitud para el cumplimiento de su esforzada misión.


 

CAPITULO XVIII.

 

ORDENACIÓN ECONÓMICA

 

 

    La junta económica estará compuesta, de acuerdo a lo establecido en la Regla 92, por el Hermano Mayor, el Secretario y el Tesorero. Tiene como misión todo el proceso y desenvolvimiento del régimen económico de la Hermandad, asistida por la Junta de Gobierno reunida en Cabildo de Oficiales. (Norma 52).

 

REGLA 202ª.  Al Cabildo General de la Hermandad en quien reside la soberanía y en su nombre a la Junta de Gobierno, reunida en Cabildo de Oficiales, corresponde todo proceso y desenvolvimiento del régimen económico de la Hermandad que tiene como ejecutores a los Tesoreros, bajo la dirección y resolución del Hermano Mayor y la Junta Económica. (Norma 52).

 

REGLA 203ª.  La hacienda de la Hermandad consistirá primordialmente en las cuotas de los hermanos, que serán satisfecha anualmente o fraccionadas y en la cuantía mínima que determine la Junta de Gobierno y acuerde el Cabildo General. También la forman los donativos que la Hermandad reciba, aceptados por la Junta, y que deberán destinarse necesariamente al fin para el que hayan sido donados. (Canon 1267.3).

 

REGLA 204ª.  L a Hermandad, como persona jurídica pública, tiene reconocida capacidad para adquirir bienes temporales por todos los medios legítimos. (Canon 1259).

 

REGLA 205ª.  Ni el Cabildo General ni la Junta de gobierno pueden autorizar la enajenación de los bienes pertenecientes a la Hermandad, si previamente no se ha obtenido por escrito la licencia de la Autoridad Eclesiástica.

 

REGLA 206ª.  La Junta de Gobierno remitirá anualmente a la Vicaría General, las cuentas de cargo y data, aprobadas por el Cabildo General de Cuentas, así como los presupuestos aprobados para el siguiente ejercicio económico. (Norma 53).

 

 

RECURSOS ECONÓMICOS

 

 

REGLA 207ª.  Los recursos económicos de la Hermandad son las fuentes de numerario metálico en que puede, la Hermandad, cumplir sus fines.

 

         El principal son las cuotas ordinarias, acordadas en Cabildo General, y aquellas extraordinarias, que cada hermano quiera imponerse voluntariamente.

 

         Igualmente, los interese de su patrimonio, tales como renta de sus propiedades, intereses de valores o cuentas bancarias, o por la aportación de entidades religiosas o civiles. (Sin. Hisp. 209).

 

         También las limosnas, ofrendas, y donativos sin fines concretos, demandas, cepillos, importes de papeletas de sitio, venta de estampas, medalla o recuerdos.

 

 

 

 

 

 

 

 

GASTOS ORDINARIOS Y EXTRAORDINARIOS

 

 

REGLA 208ª.  Gastos ordinarios so aquellos a los que debe hacer frente la Hermandad para cumplir sus fines, o porque estén determinados en la Regla, o porque en el presupuesto anual, aprobado por la Junta de gobierno en el Cabildo de Oficiales de Abril y sometido a la aprobación del Cabildo General de Cuentas en el mes de Mayo. Estas cuentas y presupuestos serán remitidos al Vicario General una vez aprobados. (Norma 51 y Canon 1284).

 

REGLA 209ª.  Los gastos de la Hermandad vienen determinados:

 

1. Por los estipendios de misas y obligaciones contraídas por la Hermandad, para el mayor esplendor de los cultos solemnes y de la Procesión de Penitencia

2. Remuneración económica al Capellán, si lo posee la Hermanada, al Director Espiritual por las horas de dedicación a orientar la vida religiosa de los hermanos y personal auxiliar y subalterno.

3. Premio de cobranza de las cuotas de hermanos.

4. Cuotas parroquiales, si están establecidas.

5. El diez por ciento de las cuotas cobradas que la Hermandad destina a la Diputación de Caridad (Regla 115.1)

6. Gastos necesarios de secretaría y tesorería, impresos, correspondencia, teléfono, luz, limpieza general, conservación de mobiliario y enseres, y los considerados como atención fija.

7. Los gastos de altar, cera, aceite, lamparillas, reforma y restauración de ornamentos y gastos fijos del Capiller.

8. Los gastos de salidas del Jueves Santo y cooperación para el Monumento.

9. La aportación de la Hermandad a al Caja de Compensación Diocesana, o al órgano eclesial que lo sustituye. (Sin. Hisp. 210.d y Canon 1266).

 

REGLA 210ª.  Son gastos extraordinarios los que se produzcan por grandes acontecimientos, o conmemoraciones, adquisición de bienes inmuebles y reformas de mayor cuantía.

 

REGLA 211ª.  Para las grandes reformas, el Tesorero, conseguida la aprobación de la Junta de Gobierno y del Cabildo General, abrirá un expediente o memoria, en la que figure el presupuesto de la obra, e invite a los hermanos y devotos a sufragarla con donativos y limosnas especiales, para que no graven a la Hermandad y enriquezca el tesoro artístico y el patrimonio. Pero hágase todo esto con suma prudencia, no hiera el sentimiento de los más humildes.

 

 

CONTRIBUCIÓN ECONÓMICA AL FONDO DIOCESANO

 

 

REGLA 212ª.  La Hermandad procurará que sus hermanos sean conscientes de las necesidades de los órganos seglares de la Archidiócesis, y deben estudiar la cantidad que puedan destinar anualmente como contribución al fondo Diocesano. Esta contribución jamás deberá ser considerada como una carga pesada o impuesta, sino como una obligación de la Hermandad y recta conciencia de sus hermanos. (Canon 1263).

 

REGLA 213ª.  La contribución económica al Fondo Diocesano se establecerá cada año en el Cabildo General de Cuentas del primer domingo de Mayo (Regla 135) y consistirá en un tanto por ciento de los ingresos o del superávit. Dicha cantidad, una vez aprobada, deberá figurar en el presupuesto del año siguiente. (Sin. Hisp. 209.c).

 

REGLA 214ª.  La Hermandad se compromete a responder en la medida de sus posibilidades a las llamadas de la Autoridad Eclesiástica para remediar calamidades de carácter colectivo en la Archidiócesis o promovidas por la Santa Sede. (Sin. Hisp. 204.a).


 

CAPITULO XIX.

 

PATRIMONIO E INVENTARIOS

 

 

REGLA 215ª.  El patrimonio de la Hermandad estará formado por todos los bienes, derechos y acciones que le pertenezcan o que se puedan ir acrecentando por cualquier titulo.

 

REGLA 216ª.  Para que la Hermandad conozca en todo momento el caudal de su tesoro artístico y de sus bienes temporales, así como de la relación de sus objetos, enseres y documentos, deberá existir un Inventario General de todos ellos, en el que se detallarán y describirán, expresando a su vez estado de conservación.

 

REGLA 217ª.  Tienen la obligación de redactar el inventario, los Tesoreros a los que auxiliarán el Secretario y el Capiller. El inventario se extenderá por duplicado, una de ellos en poder del Tesorero y otra en poder del Secretario, para su conservación en el archivo. Irán firmadas por el Hermano Mayor, Secretario y Tesorero.

 

REGLA 218ª.  Anualmente, en el Cabildo General de Cuentas, se revisarán los inventarios, para introducir lo que se haya adquirido durante el ejercicio económico y dar de baja lo que, por enajenación, mal estado, o causa análoga, lo estime la Junta.

 

REGLA 219ª.  Además del Inventario General, existirán otros dos particulares: uno de las existencias de cera y enseres en poder del Capiller, y otro de los Libros Oficiales, papeles y documentos, del Secretario, que se entregarán a la nueva Junta de Gobierno cuando sido elegida, en el Cabildo General de toma de Posesión.


 

CAPITULO XX

 

 

REGLA 220ª.  Esta Hermandad queda obligada al cumplimiento de cuanto en estas Reglas se contiene y  a cuanto se acuerda en el Cabildo General o en el de Oficiales y Diputados, como ampliación y desarrollo de las mismas, así como al Párroco y al Derecho Parroquial de la Iglesia en que se encuentra erigida la Hermandad sin que se pueda acordar nada que se ofrezca al mismo.

 

REGLA 221ª.  La Hermandad se obliga al cumplimiento de las prescripciones del Código de Derecho Canónico, en materia de asociaciones de seglares y Hermandades considerándose nulo cuanto por ignorancia o mala interpretación puede venir expresado en estas Reglas y que se oponga a sus cánones.

 

REGLA 222ª.  La Hermandad queda sometida a las Normas Diocesanas sobre Hermandades y Cofradías, que se le encomienden en la Santa Visita Pastoral, a las Constituciones del Sínodo Hispalense de 1973, y a las disposiciones generales del Arzobispo, recibidas directamente o por medio de sus Vicarios.

 

 

DE LA DISOLUCIÓN DE LA HERMANDAD

 

 

REGLA 223ª.  Si alguna vez, la Hermandad decayese hasta el punto que sólo quedase un hermano, en él recaerán los derechos de todos. (Canon. 120.2).

 

REGLA 224ª.  La Hermandad puede extinguirse por disposición de la legítima Autoridad Eclesiástica, por haber dejado de actuar durante CIEN AÑOS (Canon 12.1); por acuerdo del Cabildo General de la Hermandad, tomado por votación del CIEN POR CIEN de los asistentes.

 

REGLA 225ª.  Si la Hermandad fuera disuelta o extinguida, sus bienes quedarán sujetos a lo que determinara el Código de Derecho Canónico. (Canon 123) y para ser de nuevo refundida,  precisa de la  correspondiente licencia de la Autoridad Eclesiástica.

 

 

DISPOSICIÓN TRANSITORIA

 

 

REGLA 226ª.  Una vez aprobadas las presentes Reglas por la correspondiente Autoridad Eclesiástica, la Junta de Gobierno, que actualmente la rige, cumplirá su periodo de mandato de cuatro años, y convocará las nuevas elecciones de acuerdo a lo establecido en las presentes Reglas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DILIGENCIA: Terminadas las presentes Reglas y aprobadas en Cabildo de Oficiales celebrado en     VEINTIUNO     de     MAYO      de  198   6      , el Cabildo General Extraordinario celebrado en     OCHO            de        JULIO         de   198  6       , con tal fin una vez examinadas y estudiadas tras la información de las mismas que han estado expuestas en la Secretaría de la Hermandad para que fueran revisadas por todos los hermanos que quisieran, durante QUINCE DÍAS, acordó por unanimidad dar su aprobación a las mismas y la autorización para ser remitidas a la Autoridad Eclesiástica para su aprobación definitiva.

 

 

 


 OSUNA     21    de    SEPTIEMBRE     198   6  

 

 

                 VºBº

         EL HERMANO MAYRO     EL SECRETARIO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


ANEXO I

 

SOLICITUD DE INGRESO DE HERMANO

 

DON                                       natural de                           provincia de                                , nacido el                   . Domiciliado en                            , calle                             ,     , Tfno.                              , bautizado en la Iglesia Parroquial de                                          , fecha (aproximada)                                      , de profesión                              , estado                                .

 

SOLICITA, su ingreso en esta Real Hermandad y Humilde Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Caído y Ánimas y de Ntra. Sra. y Madre de los Dolores, siendo presentado por los hermanos:

 

DON                                                  y

DON                                                

 

     Y por ello pido y suplico a la Junta de Gobierno me admitan como Hermano, si estiman que en mí concurren los requisitos de las Reglas, que prometo cumplir fielmente.

 

 

Osuna,        , de                        , de              

 

EL SOLICITANTE         

 

Hermano Presentador:

(Firma)

 

Hermano Presentador:

(firma)

 

Limosna de Ingreso                Ptas.

Domicilio de cobro:

 

Aprobado su ingreso en el Cabildo de       de                 de           , fue recibido canónicamente el día        de                 de      , inscrito en el Libro de Hermanos el día       de                 de               .

 

 

                                      EL SECRETARIO

 

ANEXO 2

 

JURAMENTO Y RECEPCIÓN CANÓNICA

 

CAPITULO IX. Regla 47ª.

 

      La recepción canónica de los nuevos hermanos será realizada por el secretario, ante el Hermano Mayor u otro miembro de la Junta de Gobierno y en presencia del Director Espiritual o Sacerdote que lo represente.

 

      El aspirante o los aspirantes, de rodillas ante Nuestro Padre Jesús de la Caída, y los Santos Evangelios y las Reglas de nuestra Esclavitud, contestarán a las siguientes preguntas:

 

SECRETARIO: ¿Deseáis ser recibido como hermano de esta Real Hermandad de Penitencia y Humilde Esclavitud  Mercedaria de Nuestro Padre Jesús Caído, ánimas Benditas del Purgatorio y Cofradía de Nazarenos de las Negaciones y Lágrimas del Señor San Pedro y Nuestra Señora y Madre de los Dolores?.

 

Aspirante: Sí, lo deseo.

 

SECRETARIO: ¿Prometéis vivir y morir en el seno de nuestra Religión Católica, Apostólica y romana?.

 

Aspirante: Sí, lo prometo.

 

SECRETARIO: ¿Juráis observar fielmente las Reglas de Nuestra Humilde Esclavitud, y cuanto, para su mayor esplendor, se ordene por la misma?.

 

Aspirante: Sí, lo juro.

 

SECRETARIO: Si así lo hacéis, que Dios os lo premie, y si no, que os lo demande.

 

A continuación los aspirantes leerán o repetirán en voz alta y despacio el siguiente:

JURAMENTO

 

YO                                       , hermano, que deseo ser de esta Real Hermandad y Humilde Esclavitud ante las Sagradas Imágenes de Nuestro divino Pastor Jesús Caído, y de Nuestra Señora y Madre de los Dolores, prometo, bajo juramento:

 

      Creer, confesar y defender hasta el último aliento de mi vida, si necesario fuera, todos los dogmas y misterios, que nos enseña nuestra Santa Madre la Iglesia, Columna firme de la verdad; y de modo especial en la Real Presencia de Jesús Sacramentado, y que Nuestra Señora y Madre de los Dolores, por gracia y privilegio de Dios y por los méritos de su Hijo divino Jesucristo, fue siempre Virgen y preservada de toda mancha de pecado, así como que fue llevada en Cuerpo y Alma a los Cielos, donde es mediadora entre Dios y los Hombres, y Nuestra Madre Intercesora por los Siglos de los Siglos.

 

      En esta Fe, quiero vivir el favor de Dios y en ella, humildemente, espero morir, para que por la intercesión de Nuestra Señora y Madre de los Dolores, pueda algún día gozar de la gloria eterna. AMEN.

 

      Terminado el juramento, cada uno poniendo su mano derecha sobre el Evangelio dirá: “Así lo creo y así lo confieso”.

 

      Besará el Evangelio y las Reglas. El Director Espiritual o sacerdote, bendecirá la medalla, mientras todos los asistentes recitarán: Credo a Jesús Caído.


 

ANEXO 3

 

FÓRMULA DEL VOTO Y JURAMENTO QUE HARÁN LOS HERMANOS EL DÍA DE LA FUNCIÓN PRINCIPAL.

 

En nombre de la Santísima Trinidad, Padre, hijo y Espíritu Santo, Tres Personas realmente distintas y un solo Dios verdadero. AMEN.

Notorio y público sea, como nosotros, el Director Espiritual, Hermano Mayor y Junta de gobierno y hermanos de esta “Real Hermandad de Penitencia y Humilde Esclavitud  Mercedaria de Nuestro Padre Jesús Caído, ánimas Benditas del Purgatorio y Cofradía de Nazarenos de las Negaciones y Lágrimas del Señor San Pedro y Nuestra Señora y Madre de los Dolores”, establecida canónicamente, antes en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, actualmente en la Iglesia de Santo Domingo, deseando dar público testimonio de nuestra Fe, Religiosidad y creencias, como hijos de la Santa Romana Iglesia.

 

DECLARAMOS Y PROTESTAMOS

 

Que creemos en un solo Dios, Padre Todopoderoso y Eterno Creador y Ordenado de todas las cosas.

Que creemos en Jesucristo, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, y hecho hombre en las entrañas purísimas de la siempre Virgen María, para la Redención del mundo.

Que creemos en el Espíritu Santo, que procede por amor del Padre y del Hijo, e inundó de caridad nuestros corazones humildes.

Asimismo, creemos: en el Augusto Sacramento de la Eucaristía, donde Cristo se inmola constantemente en nuestros altares como Hostia de amor; y en todos los dogmas y creencias que nos enseña nuestra Madre la Iglesia, que es Una Santa, Católica, Apostólica y Romana, Maestra infalible y Columna firme de la Verdad, estando dispuesto, por estas nuestras creencias, a dar hasta la última gota de nuestra Sangre, si necesario fuera.

También confesamos los dogmas de la Concepción Inmaculada de la siempre Virgen María, Nuestra Señora y Madre, quien, terminado el curso de su vida sin conocer la corrupción del sepulcro, fue asumpta en cuerpo y alma a los Cielos, y allí en la gloria celestial, es la Mediadora de todas las gracias que del corazón Santísimo de Jesús vienen hasta nosotros por sus benditas manos como Mercedes compradas al precio de sus Dolores.

Acepta nuestro Padre Jesús de la Caída, en la misma humildad con que aceptaste el cáliz de tu aflicción, nuestro humilde voto y promesa; y tú, Señora y Madre de los Dolores, protégenos con el manto de tu piedad y concédenos tu amparo, para que tus hijos, humildes esclavos del Divino Pastor, merezcan contemplarte, como Reina y Señora de los Dolores, por toda le Eternidad. AMEN.

 

Terminada la lectura del Voto por le Secretario, todos los hermanos, empezando por el Hermano Mayor y miembros de la Junta de Gobierno, irán acercándose al celebrante y ante él, poniendo la mano derecha sobre los Santos Evangelios, dirá:

 

“ASÍ LO CREO Y ASÍ LO CONFIESO”

 

Poniendo un beso sobre el Evangelio y las Reglas


Ċ
Secretario Jesús Caído,
19 sept. 2015 3:21
Comments