Orígenes y Sedes

«En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas, y un solo Dios verdadero, que vive y reina sin principio ni fin, y de la Bienaventurada y gloriosa siempre Virgen María, sin culpa ni mancha del pecado original, Madre del Divino Pastor, Señora y Abogada nuestra con el glorioso Señor San José, dignísimo esposo suyo, a quien ponemos por intercesor en todos nuestros hechos, rogándole nos ayude para servicio y gloria de Dios. Amén.»


Convento de la Merced 

«La Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Caído y Ntra. Sra. y Madre de los Dolores, establecida en la iglesia del convento de Padres Mercedarios Descalzos de la villa de Osuna, promete entregarse en Esclavitud al servicio de Dios y de la Iglesia, nuestra Madre, y con un sentido misionero, profundizar, extender y divulgar el conocimiento y consiguiente amor al Señor, en ese misterio de su desfallecimiento y Caída, y de la Virgen Santísima en su Soledad, Reina de toda Merced y que nos viene del cielo por sus benditas manos, y así aspirar a la perfección cristiana que nace de la virtud de la humildad, base de la Fe y del Amor, al que aspiramos con el cumplimiento de las presentes Reglas.»

Desde la fundación de nuestra Hermandad en 1705, y hasta 1964, la iglesia conventual de la Merced fue nuestra sede canónica, donde quedó erigida canónicamente. Allí desarrolló su labor evangélica durante 259 años. Desde sus orígenes se encuentra ligada a la Orden de la Merced. En sus comienzos fue una hermandad eminentemente monástica, dado que los mercedarios descalzos tuvieron un papel capital tanto en su fundación como en su desarrollo.

La iglesia de la Merced, desacralizada desde 1964, debe el diseño de su fábrica al arquitecto Alonso Ruiz Florindo, natural y vecino de Fuentes de Andalucía, responsable también de la dirección de las obras. Ruiz Florindo estuvo establecido en Osuna entre 1760 y 1770 según consta en los en los informes de las obras del convento ursaonense y del que la Orden poseía en Cartaya (Huelva).


Santo Domingo

En la mañana del jueves 12 de marzo de 1964, y a causa del hundimiento de la bóveda del presbiterio de la iglesia de la Merced, nuestros Sagrados Titulares fueron trasladados de urgencia hasta la antigua iglesia conventual de Santo Domingo, templo principal de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. Allí quedaron instalados y con ellos, nuestra Hermandad. Un par de semanas después, Jueves Santo, nuestra Cofradía hizo su primera salida procesional desde la iglesia de Santo Domingo. En este templo, nuestra corporación arraigó fuertemente y participó activamente en la vida parroquial.

A finales del mes de diciembre de 2005, por mor de las perentorias obras de restauración de la fábrica del templo, nuestros Sagrados Titulares, y con ellos la Hermandad, dejaron Santo Domingo. La ausencia resultó muy prolongada. El retorno no se pudo verificar hasta el 8 de diciembre de 2016, unos días antes de la consagración de la iglesia tras las obras. El acompañamiento de hermanos y devotos en el anhelado regreso fue multitudinario, en histórica y emotiva jornada. 

San Agustín

Desde finales del mes de diciembre de 2005 hasta el 3 de marzo de 2013, nuestra Hermandad residió en la iglesia de San Agustín, a consecuencia de las obras de restauración de Santo Domingo. En el antiguo templo agustino celebramos los cultos de reglas, pero las salidas y las entradas para la estación de penitencia del Jueves Santo se efectuaron desde la iglesia Colegial de Nuestra Señora de la Asunción. Esta circunstancia determinó que hubiese varios traslados en vía crucis de nuestros Sagrados Titulares entre ambos templos. 


Monasterio mercedario de la Encarnación

El 2 de marzo de 2013, una vez concluidos los cultos cuaresmales, se aprobó en cabildo general extraordinario que las imágenes de nuestros Sagrados Titulares residieran en la iglesia del convento de la Encarnación, de las Madres Mercedarias Descalzas, hasta la conclusión de las obras de Santo Domingo. El acuerdo vino motivado por las estrechas relaciones establecidas con la comunidad de hermanas mercedarias y la gran devoción de éstas hacia el Señor de la Caída y su Madre de los Dolores. Dadas las dimensiones de la preciosa iglesia de la Encarnación, los cultos cuaresmales fueron oficiados entre 2014 y 2016 en el cercano templo de la Colegiata. Hasta el 8 de diciembre de 2016, solemnidad de la Concepción Inmaculada, nuestra Hermandad se halló temporalmente establecida en el mercedario templo de las Madres Descalzas, volviendo así a las raíces de nuestro carisma fundacional.