Cultos 2021

Jueves Santo

Las conocidas circunstancias han obligado a una singular Semana Santa volcada hacia el recogimiento y la veneración en el interior de los templos. Esta excepcionalidad le ha conferido un carácter histórico.

Singular también ha sido el montaje de priostía que ha realizado nuestra hermandad para el Jueves Santo. Desde la sencillez y sobriedad de la permanencia de nuestros Titulares en la disposición habitual en la capilla de la Soledad, los cuidados detalles han logrado transmitir solemnidad, elegancia y un efecto evocador muy interesante al mismo tiempo. La esmerada decoración floral -que siempre garantiza Deartcon- y las ofrendas depositadas a los pies del retablo le han aportado una especial belleza natural complementaria al conjunto escenificado.

Os mostramos algunas imágenes que ya forman parte de nuestro recuerdo. Verdaderas estampas que nos regala el gran fotógrafo Miguel Ángel Gómez tras su paso por el templo de Santo Domingo. Muchísimas gracias por compartirlas para el disfrute de hermanos y devotos. 


Cultos cuaresmales

Como se recordará, los cultos cuaresmales al Señor de la Caída y la Señora de los Dolores quedaron suspendidos en 2020 tras la celebración del primer día de triduo, 12 de marzo, un par de fechas antes de la declaración del estado de alarma y el inicio del confinamiento domiciliario. Por otra parte, la Junta Rectora anunciará oportunamente la hora del culto interno que se celebrará el Jueves Santo en la iglesia de Santo Domingo. Este año también ha quedado suspendida la estación de penitencia, en cumplimiento de lo dispuesto por el arzobispo de Sevilla, don Juan José Asenjo Pelegrina, a fin de contener la propagación de los contagios por la Covid-19.

La crónica de los Cultos en honor a Nuestros Sagrados Titulares

Vivir el don de la fe en la caridad

En la mañana del domingo 7, también lluviosa, finalizaron nuestros cultos cuaresmales con una solemne y brillante Función Principal de Instituto. En ella intervino un dúo cantor, acompañado de órgano. N. H. José María Aguilar Rodríguez, vocal de la Junta Rectora, leyó la oración preparatoria.

Presidió y predicó nuestro director espiritual y párroco, don Antonio Jesús Rodríguez Báez.

Las lecturas estuvieron a cargo de N. H. Manuel Cuevas Gómez, presidente de la Junta Rectora, quien dedicó unas palabras a los hermanos que cumplen 50 años en la cofradía. Se trata de 16 hermanos, cuatro que alcanzaron el medio siglo en la Hermandad en 2020, pero no se les pudo homenajear, y 12 en este 2021. Cuando se recupere la normalidad será ofrecida una misa en la que se les reconocerá su fidelidad hacia nuestros Sagrados Titulares.

Don Antonio Jesús ofreció una bella y ajustada plática, culminación de las pronunciadas en los días del triduo. Nos habló del camino de vida cristiana que ofrece la Hermandad. También destacó que la identidad de nuestra Cofradía es vivir el don de la fe en la caridad como Esclavitud.

La vocal secretaria, N.ª H.ª Remedios Villatoro Rodríguez, leyó la protestación de fe, en tanto que las peticiones estuvieron a cargo de N. H. José Miguel Morales Solano, vocal de la Junta. El presidente sería el encargado igualmente de leer la oración final de la Función Principal.

Ante la imposibilidad de celebrar besamanos, las imágenes de los Sagrados Titulares estuvieron expuestos a la veneración de hermanos, devotos y fieles.

Se repartieron estampitas de recuerdo de los cultos en las que estaba impresa una foto del altar de este mismo año.

Unas horas después, las imágenes de nuestros Sagrados Titulares fueron trasladadas en la intimidad hasta su capilla.


Unidad de vida y fraternidad

El sábado, 6 de marzo, finalizó el triduo en honor a Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora y Madre de los Dolores. Lo hizo en en otro día lluvioso, en vísperas de una primavera que como la anterior tampoco verá por calles y plaza de Osuna a nuestros Sagrados Titulares en la noche del Jueves Santo.

El rezo del santo Rosario, previo al ejercicio del triduo, estuvo dirigido por N.ª H.ª Nieves Sánchez Rojas.

La oración preparatoria del último día del triduo fue leída por N. H. Juan Carlos Maysounave Díaz, vocal de la Junta Rectora.

En el día del triduo dedicado especialmente a los mayores de la Hermandad, las lecturas estuvieron a cargo de N. H. Francisco Martín Herrera, y las peticiones, de N. H. Salvador Rodríguez González.

Nuestro párroco y director espiritual, don Antonio Jesús Rodríguez Báez, nos instruyó con su plática sobre unidad de vida y fraternidad para caminar juntos en la construcción del Reino de Dios. Todo ello en medio de una sociedad secularizada, como la actual, donde se establecen cada vez más «particulares relaciones con Dios y la Iglesia», dependiendo de momentos y circunstancias.

«Vivir en comunión -señaló- no supone perder la libertad individual, sino poner los dones individuales que a cada persona otorgó Dios al servicio de la comunidad creyente», situando siempre a Dios en el centro de nuestras vidas, de la parroquia o de la hermandad.

Para su plática, don Antonio recordó escritos de los Papas San Juan Pablo II y Francisco sobre unidad de vida y fraternidad. Precisamente, el actual Pontífice se halla en Irak en viaje apostólico, un desplazamiento que siempre quiso realizar, y no pudo, el Santo Padre que llegó de Polonia.

La oración final fue leída por N.ª H.ª Belén Vázquez Berraquero.

Como conclusión del triduo, la Hermandad celebró en los últimos años procesión claustral con el Santísimo bajo palio. En 2o21, dada la situación sanitaria por la pandemia, se consideró oportuno suprimir la procesión y en su lugar exponer el Santísimo para su adoración. Una vez finalizada se impartió la bendición.

Terminó la función con canto de la Salve solemne a Nuestra Señora y Madre de los Dolores.


La conversión pastoral y misionera

En el lluvioso viernes, 5 de marzo, se verificó el segundo día del triduo, que estuvo dedicado como es costumbre a los jóvenes de la Hermandad. En él, tras la homilía, la vocal secretaria de la Junta, Remedios Villatoro, anunció la incorporación de 21 nuevos hermanos al censo de la Cofradía. Son los de los dos últimos años, ya que en 2020 no se pudo dar la bienvenida a ningún nuevo hermano debido a la suspensión de los cultos. Cuando se recupere la normalidad, anunció, la Junta Rectora organizará una misa para acoger como se merecen a los nuevos hermanos y hacerles entrega de sus medallas y diplomas acreditativos.

El rezo del Santo Rosario estuvo este día dirigido por N.ª H.ª Concha Cano Gutiérrez.

La oración preparatoria del ejercicio del triduo fue hecha por N.ª H.ª Belén Vázquez Berraquero, vocal de la Junta Rectora. Las lecturas del día y las peticiones corrieron a cargo de nuestra joven hermana Elena Prieto.

En la homilía del día, nuestro párroco y director espiritual, don Antonio Jesús Rodríguez Báez, habló sobre la conversión, en tiempo litúrgico, la Cuaresma, que a ello llama.

«La conversión es -señaló- una llamada personal. Dios nos creó únicos y a cada uno de nosotros nos hace partícipes de la salvación. En Osuna conocemos a quienes afirman no creer, o no creen en la Iglesia. Estas personas establecen otra dimensión, la de "Dios y yo", quedando relegada la Iglesia al nacimiento, la muerte y alguna que otra celebración.»

Partiendo de una conversión personal, recordó que el papa Francisco llama a la conversión pastoral y misionera. Así, se refiere a la parroquia como esencial para fomentarla por ser la unidad eclesial más cercana al pueblo, «para hacer que llegue el mensaje de la salvación a quienes más alejados están de la Iglesia».

En este punto, don Antonio Jesús resaltó la labor de las hermandades, como la nuestra, por ser parte integrante de las parroquia, en la tarea de fomentar la conversión, dado el sentimiento de arraigo que tienen las veneradas imágenes: «Os exhorto -subrayó- a seguir fortaleciendo la evangelización entre todos aquellos que se mantienen alejados de la fe o no creen. El papa Francisco pide que vayamos a la periferia. Hay dificultades, sí, para esta misión, pero es Dios quien nos convoca y envía. Que sea fruto de este día del triduo la misión de evangelizar en la Villa de Osuna.»

La oración final fue leída por N. H. José Miguel Morales, vocal de la Junta Rectora. 


La Nueva Evangelización, en el primer día del triduo

El jueves, 4 de marzo, comenzaron los cultos cuaresmales en honor a Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora y Madre de los Dolores, en la iglesia de Santo Domingo. A las 19 horas se procedió al rezo del Santo Rosario, dirigido por N.ª H.ª Conchi Pachón Cano.

Siguió el ejercicio del primer día del triduo, cuya oración preparatoria fue leída por el presidente de la Junta Rectora, N. H. Manuel Cuevas Gómez.

Las lecturas estuvieron a cargo de N. H. Fernando Pachón Cano, en representación de la cuadrilla de costaleros del paso de Cristo.

La cátedra sagrada está ocupada en estos cultos por nuestro párroco y director espiritual, don Antonio Jesús Rodríguez Báez. En su plática del primer día pidió por el final de la pandemia, el restablecimiento de los enfermos y las almas de los fallecidos. Asimismo habló de la significación que para el cristiano tiene la Cuaresma como tiempo de preparación y recordó la que posee la Nueva Evangelización, que tan necesaria se manifiesta en estos momentos en la Europa cristiana.

«La Nueva Evangelización -dijo don Antonio- es un nuevo encuentro con el Señor que debe ofrecer la Hermandad a los hermanos, los devotos y quienes tengan contacto con nosotros. Se trata de ayudar a otros a conocer a Dios y formar parte de Cristo y su Iglesia. La fe es un don que hay que ofrecer para que se conozca la verdad de Dios.»

La anécdota de la jornada vino motivada por una confusión que determinó que no fuesen leídas las peticiones, que estaban confiadas a N. H. José Miguel Morales, vocal de la Junta Rectora y costalero del paso de palio, y la oración final, asignada a N. H. Juan Carlos Maysounave, también vocal de la Rectora.

Hoy, viernes, el triduo estará especialmente dedicado a los jóvenes. A las 19 horas será el rezo del Santo Rosario, y a las 19:30 horas, el ejercicio del triduo. 



Culto interno

Nuestra Hermandad cuenta con un importante número de celebraciones litúrgicas en el ámbito interno, a lo largo del año. El más importante es el triduo a nuestros Sagrados Titulares, que se celebra en la tercera semana de Cuaresma.

En semanas posteriores, y siempre antes de la solemnidad del Corpus Christi, nuestra Hermandad ofrece la misa de segunda comunión para los hermanos que en el año hayan recibido por primera vez este sacramento. Es una Eucaristía primordialmente enfocada a los niños.

El día 29 de junio se celebra la función a San Pedro Apóstol, titular de nuestra Hermandad.

Otra de las funciones capitales para la Hermandad se verifica el día 15 septiembre en honor a Nuestra Señora y Madre de los Dolores, con ocasión de la festividad de los Dolores Gloriosos de María. Con este motivo, también se celebra un besamanos.

En el mes de octubre, la Hermandad colabora con la parroquia en la organización y montaje del triduo a la Virgen del Rosario, al ser también una de nuestras primitivas titulares letíficas. Se celebra los días 5, 6 y 7 de octubre en la sede de la parroquia.

En noviembre celebramos la función a las Ánimas, en sufragio por las almas de nuestros hermanos difuntos. En la misa en la que se ruega especialmente por las almas de los hermanos fallecidos en el último ejercicio.


Culto externo

Nuestra Hermandad cumple con su estación de penitencia, según prescriben nuestras Reglas, en la solemnidad del Jueves Santo, tras la celebración de los oficios y a última hora de la tarde. Se trata del principal culto de la Hermandad, en la que se conforma la cofradía, damos culto externo a nuestros Sagrados Titulares y hacemos pública manifestación de fe.

En la procesión puede participar todo aquel hermano o devoto que no esté impedido por el derecho eclesiástico.

Traslados y Viacrucis

Tras nuestra vuelta a nuestra sede canónica, la iglesia de Santo Domingo, el traslado a Nuestros Sagrados Titulares se reduce al que se efectúa el miércoles previo al comienzo de de nuestros cultos de Cuaresma desde la capilla hasta el altar mayor. Cualquier hermano o devoto que lo desee puede portar a Nuestros Titulares en dicho traslado, si bien habrá de comunicarlo a la junta de gobierno para mejor organización del acto.