La Columna | José María Aguilar  27/06/2026

Medio siglo desde la consagración y reapertura al culto de la Colegiata, tras 31 años de clausura

Acaeció el 29 de junio de 1976, en solemne pontifical presidido por el cardenal-arzobispo

de Sevilla.—Concelebraron nueve sacerdotes.—El templo estuvo abarrotado de fieles


Un año clave en la Historia contemporánea de España es 1976. Medio siglo ha transcurrido. Tras la muerte en noviembre de 1975 del general Francisco Franco Bahamonde, jefe del Estado Español casi 40 años, la instaurada Monarquía en la persona del Rey Juan Carlos de Borbón y Borbón trabajó con denuedo, no sin dificultades, en su afán por restablecer la democracia y las libertades.

Osuna vivió ese año además acontecimientos de gran relieve.

Como la visita en la mañana del 3 de abril de los propios Reyes de España, Don Juan Carlos y Doña Sofía, aclamados desde su llegada hasta su marcha.

Al cabo de casi tres meses, en la mañana del 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, asistió alborozada a la consagración y reapertura al culto de su primer templo, la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción, tras 31 años de clausura. El gran impulsor de la recuperación de tan fastuosa iglesia es el recordado don Manuel Rodríguez-Buzón Calle, infatigable y entusiasta defensor del patrimonio histórico-artístico de nuestro pueblo.

(Pocas fechas después, el 3 de julio, el Rey designó presidente del Gobierno a don Adolfo Suárez González entre la terna de candidatos que le fue presentada. Unos meses más tarde, las Cortes aprobaron la Ley para la Reforma Política, instrumento jurídico clave para la Transición.)

De haberse dispuesto en aquellos años de correcta documentación histórica, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno habría conmemorado el 8 de julio el IV centenario de su fundación. Pero por entonces se consideraba 1635 como año de erección de la cofradía.

En 1976, nuestra villa también sintió en sus adentros el tremendo zarpazo del terrorismo de la ETA. El 4 de octubre fue asesinado un ursaonense, el policía don Antonio Palomo Pérez, escolta de don Juan María de Araluce Villar, presidente de la Diputación de Guipúzcoa, objetivo principal del atentado. La banda criminal vasca segó ese día la vida de cinco personas.

Colegiata recuperada

Pero centrémonos en la consagración y reapertura al culto de la Colegiata, iglesia principal de nuestra parroquia de la Asunción.

Aquella mañana del 29 de junio de 1976, día festivo en toda España, en un templo abarrotado de fieles presidió solemne pontifical el cardenal-arzobispo de Sevilla, doctor don José María Bueno Monreal. Con él oficiaron nueve sacerdotes. Entre ellos, el párroco de la Asunción, don Desiderio Salas García; el de la Victoria, don Mariano Pizarro Luengo, y el de Consolación, don Antonio Acosta Muñoz. También lo hicieron don José Cabrera Gálvez, antiguo párroco de la Victoria; fray Gregorio Barbancho Belagarda O. C., del convento carmelita de Osuna, y el presbítero ursaonense don Arcadio Arregui Rangel.

Participaron en la solemne función el Coro de la Universidad de Sevilla y la Coral de Valverde del Camino con la Orquesta Bética Filarmónica, dirigidos por el maestro Luis Izquierdo.

Interpretaron de modo admirable la Misa de la Coronación de Mozart. Al terminar la misa fue cantado el Aleluya de Händel.

Lugar destacado quedó reservado para antiguos alcaldes de la villa: los doctores don Manuel Mazuelos Vela y don José María Contreras Escribano, y el empresario agrario don José López Mazuelos. Detrás del señor López Mazuelos se situó don Antonio Pedro Rodríguez Buzón, el célebre y exquisito poeta de Osuna que en el mes de marzo de 1956 salió a hombros del teatro San Fernando, de Sevilla, tras pronunciar el Pregón de la Semana Santa. En 1964 dio el de la Coronación de la Macarena.

Además de la Corporación local bajo mazas, ocuparon lugar preferente el director general del Patrimonio Artístico y Cultural, don Antonio Lago; el comisario del mismo Patrimonio, don Ramón Falcó; el delegado de Bellas Artes en Sevilla, don José María Benjumea; don José Jesús

García Díaz, en representación del alcalde de Sevilla, que por entonces era don Fernando de Parias Merry, y el arquitecto don Rafael Manzano Martos, director de las obras de restauración.

También se reservó lugar a doña Ángela María Téllez-Girón, duquesa de Osuna, y doña Eulalia Bautista Cirujano, directora del Colegio nacional Francisco Rodríguez Marín y esposa del alcalde, don Francisco Calle Jaldón.

Un futuro obispo entre el pueblo

Entre el pueblo que abarrotó las naves de la Colegiata estuvo un muchacho de 15 años que había estudiado sexto de bachillerato en el Instituto de Enseñanza Media Rodríguez Marín, en el curso recién finalizado. Con el correr de los años, el barbilampiño zagal habría de licenciarse en Medicina y, tras pasar por el seminario, llegar a obispo de la Iglesia católica. No es otro que don José Mazuelos Pérez, actual prelado de Canarias y anterior de Asidonia-Jerez.

Hijo del matrimonio compuesto por don José Mazuelos Vela, fallecido en 1990, y doña Asunción Pérez Pérez, fallecida en 2021, ambos hermanos de la Esclavitud Mercedaria de Jesús Caído, monseñor Mazuelos Pérez fue bautizado y confirmado en la parroquia de la Asunción.

Nombrado obispo en 2009 por el Papa Benedicto XVI, escogió para uno de los cuarteles de su escudo episcopal la imagen de la Colegiata de su Osuna natal. Muchos años después de aquella mañana de junio de 1976, aquel muchacho, ya mitrado, habría de presidir misas en su Colegiata.

Dios ha querido también que fuese hace unas semanas el prelado que recibiera a León XIV en la primera e histórica visita de un Pontífice romano a las islas Canarias.

Apuntes históricos de la Colegiata

Manuel Rodríguez-Buzón Calle, cuya labor siempre será de todo punto impagable, cuenta en su magnífica monografía La Colegiata de Osuna (Arte Hispalense, 1982) que el templo fue mandado construir hacia 1531 por don Juan Téllez Girón, IV conde de Ureña y padre del I duque de Osuna.

Su edificación se llevó a cabo sobre el solar de la iglesia del castillo, que había sido levantada poco después de la conquista de la villa por San Fernando en 1239. Esa primitiva iglesia, consagrada también a Nuestra Señora de la Asunción, era la única parroquia del pueblo y quedó destruida a causa de un incendio.

Las obras de construcción de la nueva iglesia fueron simultáneas con las de Santo Domingo. Las lagunas documentales impiden conocer los nombres de los arquitectos que las dirigieron.

Por bulas del Papa Paulo III, fechadas en 13 de noviembre de 1534, el nuevo templo fue erigido en Colegiata bajo el patronazgo del IV conde de Ureña y sus descendientes. Su excepcional riqueza artística —arquitectura, pintura, escultura, orfebrería,…— hacen de ella hoy en día el primer monumento de la provincia sevillana.

La Colegiata jugó un papel muy importante en sus tres siglos largos de existencia. Su influencia fue muy fuerte. Vicisitudes diversas determinaron su desaparición. El postrer cabildo recogido en el libro de actas capitulares es el de 29 de enero de 1853. Fue presidido por el último abad , don Diego de Ramírez. La Colegiata pasó a convertirse en parroquia.

A lo largo de los siglos el templo ha sufrido muchas contrariedades, sin contar expolios. Por ejemplo, en el año 1635, recién cumplido el primer centenario de la erección pontificia como Colegiata, la fábrica estaba en ruinas. El IV duque de Osuna, don Juan Téllez-Girón y Enríquez de Ribera, sufragó la restauración.

Más reciente en el tiempo, el 18 de noviembre de 1918, el año de la pandemia por la mal llamada Gripe Española, que por desgracia se hizo notar luctuosamente en Osuna, se hundió la

torre del templo. Fue reconstruida gracias al apoyo económico del sacerdote ursaonés don Luis de Soto Torres-Linero, pero quedó inacabada en 1924. Tal y como hoy sigue.

En 1945, la Colegiata fue clausurada por estar otra vez ruinosa. Habrían de pasar 31 largos años de cierre, con obras que casi se eternizaron.

Por fin, el 29 de junio de 1976, en fecha solemne para la Iglesia, quedó reabierta al culto. Y sea por los siglos de los siglos.


Fotos de Juan José Serrano (Archivo ABC)